Política
Page resalta que "España no es un Estado fallido" y resalta el valor de las instituciones
García-Page ha mostrado un "apoyo cerrado" a aquellos "que sufrís un ataque simple y llanamente por hacer vuestro trabajo", y ha mencionado al Poder Judicial, la Fiscalía, las fuerzas armadas, la Guardia Civil o la Policía Nacional


Publicado el 31/05/2026 a las 15:35
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido que "España no es un Estado fallido" sino que es un país que funciona, y ha resaltado la importancia del papel de las instituciones como el poder judicial o las fuerzas de seguridad en la etapa democrática.
Durante su intervención en el acto del Día de Castilla-La Mancha celebrado este domingo en el Teatro Auditorio 'José Luis Perales' de Cuenca, García-Page ha argumentado que el hecho de que "algunos tengan problemas no significa que España sea un Estado fallido; este país funciona", y ha apuntado que funciona especialmente "cuando tiene que autocorregirse, cuando salen noticias graves que afectan a la honestidad".
García-Page ha mostrado un "apoyo cerrado" a aquellos "que sufrís un ataque simple y llanamente por hacer vuestro trabajo", y ha mencionado al Poder Judicial, la Fiscalía, las fuerzas armadas, la Guardia Civil o la Policía Nacional.
Ha recordado que las leyes que regulan a estas instituciones provienen todas de la etapa democrática, en la que han gobernado los dos grandes partidos, por lo que considera después de 50 años "la democracia no tiene que buscar responsabilidades fuera de ella" sino que "lo que tenemos, para bien o para mal, ha sido obra de lo que hemos decidido los españoles y las españolas a través de nuestros representantes".
El presidente de Castilla-La Mancha ha apelado a mantener una defensa "a ultranza" de las instituciones, que es "la primera obligación de un político", y ha subrayado: "La verdad no admite muros de ningún tipo".
CONMEMORAR LA TRANSICIÓN
García-Page ha instado a conmemorar la Transición como un "momento cumbre" en el que España pudo "decidir lo que es el interés general", pero también como un "método" y una forma de entender la política.
Ha defendido que fue una etapa histórica que no fue "diseñada, aunque sí hubo tramoya", y en la que "nunca como entonces España pudo sentarse, reflexionar y decidir lo que es el interés general; que no es lo que dice una parte o la otra, sino lo que decimos entre todos".
Una realidad que se abordó con miedo y prudencia pero también "con atrevimiento, con osadía" y se llevó a cabo "pactando, cediendo, llegando a acuerdos, escuchando" con la participación de todas las capas de la sociedad, ha rememorado García-Page.
Sin embargo, el presidente castellanomanchego ha lamentado que nos encontramos "en el momento más alejado del espíritu de la Transición", y ha remarcado que es un momento "exitoso que nos reconocen en todo el mundo, a veces más que aquí".
'EL QUIJOTE', EL MEJOR MANUAL
Una etapa en la que se había "conjurado" una dinámica de frentismo que se ha vuelto a instalar en la política española 50 años después, según ha lamentado García-Page, que ha reconocido que para él este es uno de los momentos "más difíciles de sobrellevar", aunque también se ha mostrado convencido de que "saldremos".
Para ello, ha apelado al sentido común, a la cordura y a la lectura de 'El Quijote', del que ha apuntado que "basta con leerlo para saber que, en esencia, no hay que recurrir a muchos más manuales; se lo recomiendo a todos los que hablan de manuales. O los escriben".
Ha argumentado asimismo que la Constitución, que está a punto de cumplir 50 años "nos dio la posibilidad de hablar, de defender nuestros propios intereses" y también de competir "en la misma liga" con el resto de territorios, en una Castilla-La Mancha que se encuentra "en el corazón de España" y cuyos habitantes "no somos ni mejores ni peores que los de al lado".