Tribunales
Pardo de Vera contradice a Ábalos y desnuda la presencia constante de Aldama en Transportes
La expresidenta de Adif, en un testimonio corroborado por un mando de la Guardia Civil, declara ante el Supremo que llegó a encontrarse al empresario en el despacho del exministro


Publicado el 16/04/2026 a las 05:00
Víctor de Aldama, el conseguidor que según propia confesión levantó la trama construida sobre la venta de material sanitario en lo peor de la pandemia a administraciones socialistas, no era un mero conocido de José Luis Ábalos como éste ha tratado de hacer parecer, en su descargo, desde que fue encausado por presunta corrupción. Este miércoles, en el juicio por el 'caso mascarillas' que se sigue en el Supremo, el exministro de Transportes recibió un palmario correctivo a su versión de las relaciones que mantenía con el empresario que se sienta hoy en el banquillo junto a él. El primero, de quien fuera una colaboradora suya, Isabel Pardo de Vera, imputada a su vez en la causa paralela de la Audiencia Nacional por los supuestos enchufes en las contrataciones del departamento y el amaño de adjudicaciones.
Isabel Pardo de Vera puso en serios aprietos a Ábalos en uno de los interrogatorios más esperados de la vista oral, en el que se afanó en protegerse ante su propia y complicada situación procesal. La testigo describió con todo lujo de detalles en el plenario cómo el comisionista De Aldama se movía poco menos que como Pedro por su casa por el Ministerio de Transportes de la mano de Koldo García, hasta el punto de que llegó a ver a ambos en el corazón del ministerio: el despacho de Ábalos y otras zonas reservadas. Y no fue la única declaración que apuntó en la misma dirección.
El testimonio también este miércoles de uno de los jefes de seguridad de Nuevos Ministerios, el subteniente de la Guardia Civil José Luis Rodríguez, fue totalmente coincidente con el de Pardo de Vera e igualmente comprometido para Ábalos. El agente desgranó un reguero de evidencias: "De Aldama tenía acceso permanente al ministerio sin que nadie le dijese nada"; "Estacionaba en el aparcamiento de autoridades"; "Es el único caso que conozco de que, no perteneciendo al ministerio, se moviera así por el ministerio"; Él subía y entraba sin pedir permiso a nadie e iba muchas veces acompañado de personas".
Durante la comparecencia de Pardo de Vera, marcada por la reconstrucción de la operativa interna del Ministerio de Transportes para la compra de cinco millones de mascarillas por valor de 12 millones de euros a Soluciones de Gestión, la empresa del comisionista, la ex alto cargo del Gobierno detalló la inusual presencia de Víctor de Aldama desde casi el inicio de la llegada de Ábalos al ministerio en el verano de 2018. Pardo de Vera relató con precisión sus recuerdos sobre De Aldama, a quien situó físicamente en el epicentro de la toma de decisiones del ministerio, en la planta tercera del inmueble, totalmente restringida.
"Lo vi algunas veces. Muy educado. Me contó que gestionaba equipos de fútbol y que había organizado el cumpleaños de Ábalos", recordó la testigo ante el tribunal, ante el que negó, no obstante, saber que De Aldama estaba detrás del negocio de las mascarillas. "Para nada sabía que tenía relación con Soluciones de Gestión. En ningún caso supe esto. Conozco muy bien la ley de incompatibilidades", se defendió la testigo.
Según su declaración, la presencia del empresario en el entorno del entonces máximo responsable de Transportes y secretario de Organización del PSOE resultó una anomalía constante que llegó a cuestionar internamente: "Estaba por ahí. Estaba en el área reservada del ministro. Me extrañaba que una persona que no pertenecía al ministerio estuviera allí. Me extrañó por mi experiencia con otros cinco ministros", apostilló.
La expresidenta de Adif subrayó que esta situación no pasó inadvertida y que trasladó su extrañeza al propio titular de la cartera. "Me chocaba y le pregunté a Ábalos. Me dijo que sería un amigo de Koldo y que preguntaría. A veces llegaba a despachar con el ministro y este no estaba, y en alguna ocasión me encontré con que en su despacho estaban Koldo y Aldama", aseveró la testigo.
"Para ser una persona externa al ministerio, me dio la impresión de que su presencia era bastante asidua", explicó la compareciente, que aseguró que a "mediados" de 2020 tuvo una conversación con Ábalos con quien tenía una "relación de mucho respeto y confianza" y que por ello trató su "preocupación y desasosiego" por la omnipresencia de De Aldama en el ministerio, que "chocaba a los bedeles y funcionarios". "El ministro me dijo que eso no era una situación normal y que tomaba nota. A partir de esa fecha no lo volví a ver en el ministerio", apuntó Pardo de Vera, antes de precisar que eso no significaba que el empresario dejara de ir a la sede de Transportes.
LA OPERATIVA CON EL MATERIAL SANITARIO
Respecto a la operativa administrativa que derivó en la compra de mascarillas a De Aldama, Pardo de Vera enmarcó la decisión en un contexto de subordinación normativa. "A Adif se le encomienda la compra de cinco millones de mascarillas", explicó antes de precisar que la autonomía del organismo que presidió estuvo limitada por la jerarquía política: "Era una orden ministerial que establecía que debían ser cinco millones. La orden la firma el ministro, pero no sé quién le asesora". En este sentido, insistió en que "era una orden ministerial que prevalecía sobre el criterio de Adif".
La exdirectiva defendió la legalidad del procedimiento bajo el paraguas de la excepcionalidad del momento y afirmó que "la emergencia estaba más que justificada". Según su testimonio, el papel de Adif se limitó a la tramitación técnica una vez recibida la instrucción. "Se evaluaron los riesgos de los posibles contratistas, que se habían reducido a dos. Las otras empresas no disponían de esos volúmenes", argumentó, y añadió que "un director general hizo la prospección, esta se elevó al comité de contratación y a mí me llegó ya conforme a derecho". Remarcó además que, debido a la elevada cuantía del contrato, la decisión final correspondió al Consejo de Administración, y puntualizó: "Yo no adopto nunca ese tipo de decisiones".
En cuanto a la logística de los suministros procedentes de China, Pardo de Vera identificó a Koldo García como el interlocutor principal designado por el ministerio. "Recayó en el equipo del ministerio conseguir los fletes para embarcar el material en China, y también en Koldo García, encargado por el ministro de organizar las aerolíneas y los vuelos", declaró. Sobre la idoneidad de la empresa elegida, sostuvo que "Soluciones de Gestión fue la primera entrega que entró en España de todas las peticiones realizadas por las administraciones" y calificó los resultados como "satisfactorios", pese a que la mercancía se retrasó: "Es cierto que la mercancía de Soluciones de Gestión no llegó a puertos el primer día, pero lo hizo al siguiente. Mi equipo tomó una decisión acertada".
"OPERACIÓN IMPECABLE"
"No sé qué hubiese pasado si hubiésemos tomado otra decisión", afirmó antes de zanjar que la "operación de compra de las mascarillas fue impecable por parte de Adif" y que a ella jamás le llegaron "objeciones".
El relato de la testigo, no obstante, colisiona abiertamente con los informes técnicos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Las investigaciones policiales sostienen que Pardo de Vera pudo actuar como facilitadora de la trama, basándose en mensajes interceptados en sus dispositivos móviles que contradicen su supuesta falta de contacto con los proveedores. Según la UCO, fue Koldo García quien le facilitó directamente el contacto de Íñigo Rotaeche, titular de Soluciones de Gestión, para agilizar los trámites. Los agentes resaltaron comunicaciones del 27 de marzo de 2020 en las que ella informó a García de que la documentación estaba "ok" y que se procediera a consignar el dinero en la cuenta.
A pesar de que Pardo de Vera reiteró este miércoles que "yo, desde luego, no recibí ninguna instrucción" para contratar específicamente con De Aldama, los informes de la policía judicial subrayan que la ex alta cargo borró parte del contenido de sus terminales telefónicos y mantuvo encuentros presenciales con Ábalos para evitar dejar rastro escrito tras el inicio de las investigaciones. La UCO concluyó que Koldo García "se valió" de ella para "materializar presuntos amaños de contratos públicos", incluyendo gestiones para la contratación de personas cercanas al entorno del exministro en empresas públicas como Ineco.