La crisis electoral y las críticas a Lambán y González agitan las aguas en el PSOE
Óscar López pone en un brete a Alegría en Aragón al insistir en endosar al político ya fallecido el resultado de los comicios mientras Bolaños intenta rebajar en balde la tensión con un reconocimiento al legado de ambos exgobernantes


Publicado el 14/02/2026 a las 05:00
Ni la tromba de reproches al ministro de Transformación Digital, Óscar López, por haber endosado el mal resultado de su partido en Aragón a Javier Lambán, el crítico expresidente de la región fallecido el pasado agosto, ni el hecho de que hasta Pilar Alegría se viera forzada el mismo jueves a tildar de "error" sus manifestaciones sirvieron para que el también líder de los socialistas madrileños se moviera este viernes un milímetro de sus posiciones. La dirección del partido no ha hecho hasta ahora un análisis sobre las razones de la pérdida de respaldo tanto en los comicios del pasado domingo como en los del 21 de diciembre en Extremadura. Pero no ha dudado en convertir el ataque en su mejor defensa. El PSOE, con la exministra Alegría a la cabeza, se dejó el pasado domingo en Aragón 5,26 puntos porcentuales, cinco escaños y más de 38.000 votos respecto a las elecciones de mayo de 2023, con Lambán aún al frente. En voz baja, muchos socialistas atribuyen esa caída a la desafección derivada de la política nacional (desde la amnistía al 'procés' a la propuesta de reforma de la financiación autonómica que beneficia a Cataluña pasando por la corrupción o los casos de acoso sexual). Pero el Ejecutivo se resiste a dar por bueno el argumento. El también líder de los socialistas madrileños esgrimió el jueves que Azcón no había tenido "el desgaste que tenía que haber tenido" porque, en lugar de oposición, Lambán, contrario a las cesiones y el mercadeo con los independentistas, "se dedicó a hacer otra cosa, muchas veces con argumentos que eran de la derecha". Y este viernes se negó a dar marcha atrás. "He expresado mi discrepancia con determinada línea política no ahora, siempre. Y desde luego lo he hecho - se escudó - desde el máximo respeto personal".
Lo cierto es que, en el momento de las elecciones, Lambán llevaba ya un año fuera de la dirección del PSOE de Aragón y la acusación provocó una oledada de indignación en su antigua federación e hizo un roto a la exportavoz del Gobierno, que lleva desde que tomó sus riendas, en enero de 2025, tratando de coserla para superar las divisiones internas. Algunos miembros del Ejecutivo tiraron este viernes de diplomacia para no complicar más las cosas a su excompañera en el Consejo de Ministros. El titular de Justicia, Félix Bolaños, afirmó que todo el PSOE reconoce "la figura y el legado" de Javier Lambán "al frente del Gobierno de Aragón". Y la nueva portavoz, Elma Saiz, se remitió a lo dicho por la propia Alegría la víspera. Socialistas "de la derecha" Pero no todo el Gobierno optó por la desinflamación. La ministra de Educación y exdelegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón, argumentó que esta "es una polémica que está alimentando el Partido Popular y la ultraderecha". Es cierto que a Alberto Núñez Feijóo le faltó tiempo para echar leña al fuego. "Óscar López jamás le llegará a la suela de los zapatos a Javier Lambán y Sánchez tampoco", dijo en un acto de su partido. Pero también es verdad que ahí, en con el PP y la ultraderecha, es donde la dirección del PSOE acostumbra a situar siempre a los discrepantes, entre los que estaba Lambán, y hoy siguen Felipe González o Emiliano García Page.
Precisamente Page, presidente de Castilla-La Mancha al que Tolón lleva años enfrentada, había reclamado poco antes a la dirección del partido que pida perdón y se retracte por la ofensa a un muerto. "No se puede llegar a ser mejor político a costa de ser peor persona", dijo como recriminación a López. "El problema de bunkerizarse es que acabas siendo prisionero del argumentario que ahora es un gran excusario", añadió.
González, que el lunes afeó la falta de autocrítica y confesó que votará en blanco en las próximas generales, tampoco se libró de una lluvia de dardos. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, llegó a señalarle directamente la puerta de salida con unas palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba: "Cuando ves a tu líder fajándose con el adversario y no quieres que gane tienes que plantearte seriamente qué haces en ese partido". Y no fue el único. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, también pidió al expresidente del Gobierno reflexionar sobre su pertenencia al partido. Y la de Igualdad, Ana Redondo, le mostró su desdén: "Hay jarrones chinos que lamentablemente ya no quedan bien en las estanterías".
A todos ellos, sin embargo, ya les respondió por adelantado el propio González el mismo lunes en Los Desayunos del Ateneo'. "¿El PSOE que ganó las elecciones un montón de veces, que tenía vocación mayoritaria, que representaba la diversidad de España... dependía en cierta manera de lo que yo hice? Sí, ¿verdad? ¿De verdad yo tengo que dejar el PSOE? ¡Que lo deje el que lo destroce! A lo mejor - remachó- se para el destrozo".