Podemos da por "enterrada la legislatura progresista" con la subida del gasto militar
El Gobierno no asegura que Sánchez vaya a llevar un plan al Congreso y Feijóo le critica por encarar un pacto de Estado en "20 o 30 minutos"


Publicado el 08/03/2025 a las 05:00
El anuncio realizado por Pedro Sánchez este jueves al término del Consejo Europeo extraordinario para hablar del rearme de Europa frente a la amenaza rusa, en pleno acercamiento de Donald Trump a Vladímir Putin, ha provocado una nueva sacudida entre sus aliados políticos y, según Podemos, no una cualquiera. La formación de Ione Belarra afirmó este viernes que la decisión de acelerar el gasto militar para llegar al 2% del PIB antes de 2029 -el compromiso con la OTAN- "entierra la legislatura progresista". Y avisa al Gobierno: "Está cavando su propia tumba; nadie le voto para esto". "Sánchez dice que se opone a Trump, pero le lame las botas", remató en X la secretaria general de los morados, Ione Belarra.
Sánchez ya desveló que tiene intención de convocar a la Moncloa a todos los grupos parlamentarios, excepto Vox, el jueves para explicarles su posición ante el grave contexto internacional. Y se mostró confiado, como también hizo este viernes el ministro Félix Bolaños en poder hallar en el "europeísmo" un "denominador común" que permita presentar ese incremento como compromiso de país. Pero no lo tendrá fácil. Podemos alega que los fondos que se dediquen a gasto militar se detraerán de partidas como la sanidad, la educación o las pensiones públicas, que es "un robo a la ciudadanía y una transferencia de rentas que enriquece a la industria militar, a la banca y a las empresas de gran distribución". Pero la situación no es cómoda tampoco para el socio minoritario del Ejecutivo, Sumar, que lleva semanas navegando entre dos aguas.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, no rechazó directamente la idea pero sí le puso pegas. "Si se plantean políticas de gasto militar, habría que incorporar también la dimensión de las capacidades industriales y de la eficacia del gasto, porque no sería lógico que pasáramos de una situación de dependencia en materia de seguridad de la OTAN y Estados Unidos a una situación de dependencia en materia de gasto respecto al complejo militar industrial estadounidense". Si el Ejecutivo tuviera que llevar una propuesta al Congreso, algo que fuentes de Moncloa invitan a no dar por sentado, lo más probable es que tuviera que acabar buscando un pacto con el PP. De momento, Bolaños solo adelantó que se buscarán "las fórmulas que sean más adecuadas para conseguir el objetivo" y argumentó que todo el mundo debe ser consciente de que, en este trance histórico, "invertir en defensa es invertir en democracia". Pero no fue más allá.
Entre los socialistas prima la cautela. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ya ha adelantado que su propósito es que en la cumbre del 3 de junio en La Haya los aliados eleven ese objetivo del 2%, fijado en 2014 en Gales, hasta el 3%. España, a la cola de los socios atlánticos, está todavía por debajo del 1,3%. Pero Sánchez no se mojó el jueves ni con el objetivo del 3% ni con ninguna otra cifra ni aclaró cuánto está dispuesto a correr. Todo está todavía muy verde. En el Gobierno remarcan que ni siquiera se sabe aún cómo se articularan los préstamos que la Comisión Europea ha puesto sobre la mesa. El presidente, además, pretende seguir presionando para que la UE opte por hacer transferencias. Y en eso sí tiene el respaldo de Sumar: "En lugar de apostar por multiplicar los gastos nacionales, la prioridad debe ser el despliegue de una nueva financiación europea, fiscalizada democráticamente, que no haga recaer todo el esfuerzo inversor en los estados miembros".
IR O NO A LA CÁMARA BAJA
En términos de tener que acudir o no a solicitar un aumento de gasto al Parlamento, esos factores son relevantes. Hasta ahora el Ejecutivo ha ido elevando la inversión en Defensa por vías que le han permitido sortear ese cauce, recolocando partidas o tirando del fondo de contingencia. Pero también admitía que sin Presupuestos llegar a los niveles exigidos para llegar al 2% del PIB en 2029 sería muy difícil. Y ahora, si tuviera que solicitar un crédito extraordinario, no le quedaría más opción que llevarlo al Congreso. Ahí sí necesitaría el respaldo del PP que, por el momento, enfría su respaldo al Ejecutivo.
Alberto Núñez Feijóo acudirá sin falta a la cita en La Moncloa, pero en el primer partido del país y de la oposición critican tanto el fondo como las formas utilizadas por Sánchez para encarar un pacto de Estado en una charla de apenas "20 o 30 minutos". "No me gustan las frivolidades", afirmó este viernes durante un acto en Palma con motivo del Día de la Mujer. Feijóo lamentó que después de 15 meses sin hablar en privado con su rival socialista, ahora Sánchez se acuerde de él y levante el teléfono "más por necesidad que por convicción" ante la falta de apoyos parlamentarios. Los conservadores ven en esa necesidad una oportunidad para explotar las debilidades del presidente y, aunque hay mimbres para un acuerdo -Feijóo suscribió hace dos semanas una declaración del PPE para elevar la inversión militar en los países miembro con cargo a sus presupuestos nacionales-, no se van dejar "ningunear".
El líder de la oposición no quiere sorpresas el 13 de marzo y ha reclamado al Gobierno, de entrada, "un informe detallado y por escrito" sobre el contenido del encuentro. Los populares quieren que Sánchez que comparezca en el Congreso para exponer cuáles son sus planes y avisan de que esperarán a saber "en qué quiere gastar" y "cómo quiere gastar" ese aumento de la inversión en Defensa antes de avanzar su posición. "La paz y la seguridad que queremos, exigen más información, más transparencia y decisiones que no comprometan la seguridad, como las que ha tomado el Gobierno esta misma semana desmantelando el control de fronteras", enfatizó Feijóo en relación al acuerdo PSOE-Junts.