Política
La UCO desmiente a Sánchez sobre el 'Delcygate'
El presidente defendió en el Congreso y el Senado que la visita de la vicepresidenta venezolana fue improvisada y no deseada por el Gobierno y que Ábalos solo evitó una crisis diplomática


Publicado el 12/10/2024 a las 05:00
Un pantallazo de su móvil que José Luis Ábalos envió al conseguidor de la 'trama Koldo', Víctor de Aldama, el 16 de enero de 2020, ha puesto contra las cuerdas al presidente del Gobierno. Esas 53 palabras apuntan a que Pedro Sánchez habría mentido al Congreso y al Senado cuando se esmeró en defender en ambas cámaras que la visita de la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez el 20 de enero de ese año a Barajas fue improvisada y no deseada por el Gobierno, y que el Ejecutivo no tenía información previa de esa embarazosa escala. Es más, que la intervención del entonces ministro de Transportes (que viajó junto a Koldo García y el propio Aldama) al aeropuerto de Barajas aquella noche, en realidad impidió una crisis diplomática porque la número 2 de Nicolás Maduro tenía prohibida la entrada al Unión Europea por decisión de las autoridades comunitarias.
"Y para acabar de molestarte, la vicepresidenta de Venezuela viene en privado el lunes y quiere verme discretamente como continuación del encuentro que tuve con el ministro de comunicación (que es su hermano). La gestión que acordamos en favor de las empresas españolas ha permitido que Duro Felguera haya cobrado una importante deuda", escribió Ábalos a Pedro Sánchez cuatro días antes de que Delcy Rodríguez aterrizara el aeródromo de Madrid. La respuesta del presidente fue un "bien".
La Unidad Central Operativa (UCO) incluye ese mensaje en su informe sobre la vinculación con el exnúmero 3 del PSOE con la 'trama Koldo' porque con ese pantallazo el exministro informó a Aldama de que Rodríguez tenía el visto bueno del jefe del Ejecutivo para aterrizar en España. Víctor de Aldama, según la Guardia Civil, fue el organizador de este viaje de la vicepresidenta a Barajas. La UCO apunta en su informe a que Aldama había negociado personalmente con la vicepresidenta la compra de 104 barras de oro del Fondo de Desarrollo Nacional de Venezuela (Fonden) para Bancasa SA por valor de 68,5 millones de dólares.
Para los investigadores no hay menor duda de que el motivo del viaje de Delcy Rodríguez no tenía como objetivo hablar de la empresa Duro Felguera, sino entregar el oro. La UCO se ha hecho con la copia del contrato de compraventa del oro de Venezuela a Aldama fechado el 27 de diciembre de 2019 y en él "se estipula una cláusula cuarta que la entrega del oro ha de realizarse entre el 27 de diciembre de 2019 y el 6 de enero de 2020".
El 12 de febrero de 2020, Sánchez en el Congreso aseguró sobre el desplazamiento del exministro a Barajas que "el señor Ábalos hizo su deber, que fue evitar una crisis diplomática con su intervención". El 25 de ese mismo mes, el presidente del Gobierno, esta vez ante el Senado, insistió en la idea de que el exdirigente socialista salvó una situación peliaguda para la diplomacia española evitando que la dirigente bolivariana tocara suelo español al salir del área internacional de Barajas, al tiempo que daba a entender que el Moncloa no tenía información alguna de la escala de Delcy Rodríguez de camino a Estambul en Madrid hasta que el vuelo ya había despegado del Aeropuerto Simón Bolivar de Caracas.
"La vicepresidenta de Venezuela se dirigía en vuelo privado hacia España. Sobre la vicepresidenta primera de Venezuela pesa una sanción europea que le prohíbe la entrada en territorio legal europeo. Había dos maneras de evitar que esto no sucediera o que esto sucediera. La primera era generando una crisis diplomática", comenzó explicando Sánchez en el Pleno del Congreso. Luego añadió: "La segunda vía de cumplir los acuerdos europeos era hacerlo evitando una crisis diplomática. El señor Ábalos consideró, con muy buen juicio, a mi juicio, que era preferible la segunda vía, es decir: entre forzar o evitar una crisis diplomática, el señor Ábalos eligió lo segundo, evitar una crisis diplomática".
Las versiones del Gobierno y del propio Ábalos sobre aquella noche en Barajas han sido de lo más variadas. El exnúmero 3 del PSOE, en principio, aseguró que el encuentro con Delcy Rodríguez había sido casual porque en realidad él había ido a Barajas a recoger a su "amigo personal" Félix Plasencia, ministro de Turismo venezolano que acudía a la feria Fitur.
Esa explicación fue anterior a las comparecencias de Sánchez en las cámaras legislativas, por lo que el presidente respaldó ya entonces a su ministro a sabiendas de que mentía con la versión del encuentro accidental. No obstante, Pedro Sánchez insistió en que Ábalos tenía todo su "respaldo y afecto tanto político como personal" y cargó contra la oposición por poner en cuestión a un miembro del Gobierno que, dijo, se había limitado a "poner todo lo que estaba de su parte para evitar una crisis diplomática". "Aquí estamos ante una política de Estado", remachó.
En las últimas horas, sin embargo, fuentes de Moncloa han sostenido que Sánchez fue engañado por Ábalos, ya que el presidente nunca supo que Aldama acudió a Barajas y que el presidente desautorizó finalmente la visita de Delcy Rodríguez cuando el Gobierno se percató de que la dirigente venezolana tenía prohibida su entrada en el espacio Schengen.
Este mismo viernes, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, aseguró que la estancia en Barajas de la vicepresidenta se debió a "una parada técnica" y que "no hubo ninguna reunión", ya que el Gobierno "actuó en consecuencia" porque sabía que Rodríguez estaba sancionada por la Unión Europea. Este viernes, por primera vez en cuatro años y después de la publicación del informe de la UCO, Sánchez reconoció que fue informado previamente de la visita de la vicepresidenta bolivariana, pero cargó toda la responsabilidad en Ábalos. "Las visitas privadas y visitas oficiales" de mandatarios internacionales son muy cotidianas, muy asiduas. Cuando el Gobierno de España se percató de que había unas sanciones individuales a Delcy Rodríguez, se canceló esa visita. Ésa es la participación del Gobierno de España", remachó Sánchez. "Actuamos cuando se constató que había unas sanciones individuales". Después añadió que, a partir de ahí, "cualquier otra cuestión que tenga que ver con supuestas prácticas delictivas" está en manos de la justicia, apostilló el presidente, sacudiéndose cualquier responsabilidad y poniendo el foco en Ábalos.