Asturias pide ser declarada zona catastrófica ante el avance de los fuegos
Las llamas han obligado hasta el momento a desalojar a unas 375 personas


Publicado el 31/03/2023 a las 23:00
Asturias continúa luchando contra el cerca del centenar de incendios forestales que siguen activos en la comunidad y que han afectado con especial virulencia la zona occidental, donde ya han tenido que ser evacuadas cerca de 400 personas, lo que ha llevado al Gobierno del Principado a plantear la declaración como zona catastrófica.
Las labores de extinción para tratar de atajar la peor oleada de incendios en el Principado desde 2017 se siguen centrando en el concejo de Valdés, donde permanece trabajando un amplio operativo, que en toda la comunidad suma en torno a 700 efectivos.
A lo largo de la jornada, que ha estado marcada de nuevo por el fuerte viento, se ha incorporado más personal a las labores para combatir el fuego que asola desde hacia varios días la comunidad, y también llegarán en las próximas horas varios equipos de apoyo procedentes de Galicia.
LOS AFECTADOS COMIENZAN A REGRESAR A CASA
Las llamas han obligado hasta el momento a desalojar a unas 375 personas, si bien hoy han podido ir regresando a sus casas, según la última información facilitada por el Servicio de Emergencias del Principado.
En estos momentos, en el albergue provisional y avituallamiento de Cruz Roja del polideportivo de Luarca, en el concejo de Valdés, únicamente permanecen dos personas.
Los focos activos también obligaron a cerrar la pasada medianoche la autovía del Cantábrico, que une Asturias y Galicia, vía de comunicación que quedó rabierta en torno a las 11:30.
En estos momentos, permanecen cortadas las AS-14, entre Montefurado y el puerto del Palo; la AS-219, entre Luarca y Leiriella; la AS-268; la AS-351, entre Fontoria y Paredes; y la AS-366.
LAS LLAMAS LLEGAN A OVIEDO
Aunque el operativo de extinción se concentra especialmente en la zona occidental del Principado, los incendios forestales se han extendido por distintos puntos de la comunidad, incluida la capital, donde las llamas han alcanzado de lleno el Monte Naranco, donde la pasada noche tuvieron que ser desalojadas 65 personas de los núcleos de Cuyences y Fitoria.
Los focos han arrasado parte del monte desde media altura hasta la cima, que se encuentra coronada por el monumento al Sagrado Corazón de Jesús.
Los incendios también están afectando a la prestación de servicios públicos, como la educación, con el cierre por precaución de nueve colegios –ocho en Valdés y uno en Villayón-, con un total de 1.305 alumnos afectados.
Además, el Servicio de Salud del Principado (Sespa) ha aumentado las existencias de oxígeno, sueroterapia y mascarillas FFP2 en todos los centros hospitalarios y de atención primaria y se ha puesto en contacto con los centros coordinadores de Cantabria y Galicia para movilizar, en caso necesario, las UVI móviles de Torrelavega y Burela, respectivamente.
INVESTIGACIÓN DE UNOS FUEGOS INTENCIONADOS
Ante esta oleada de fuegos, el Gobierno asturiano solicitará la declaración de Asturias como zona catastrófica y ha avanzado que en los próximos días concretará una serie de ayudas destinadas a paliar los daños y pedirá la implicación de la Administración central.
El Principado ha vuelto a reiterar que el origen de la oleada de incendios ha sido intencionado, como en otros episodios similares registrados en 2015 y 2017, en los que la Guardia Civil y la Fiscalía constataron que el 80 por ciento de los focos habían sido intencionados.
Los autores de los incendios podrían enfrentarse a penas que van desde uno hasta los veinte años de prisión si ha habido riesgo para la integridad física de las personas, según ha recordado hoy la Fiscalía Superior de Asturias, que ha abierto diligencias de investigación por la oleada de fuegos forestales.
El ministerio del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en su visita a Tineo, ha asegurado que las investigaciones "están iniciadas" y, en caso de que se determine que han sido provocados, "sus responsables van a responder ante los tribunales".
En este sentido, el presidente del Principado, Adrián Barbón, ha afirmado que aunque se dispusiera "de más de cinco mil bomberos" para atender los focos no se podría poner fin a unos fuegos generados por "criminales" que actúan "de forma organizada".
"PEQUEÑA ESPERANZA" PARA LAS PRÓXIMAS HORAS
La ausencia de lluvias y los fuertes vientos han dificultado esta jornada las labores de extinción e, incluso, han impedido la salida de algunos medios aéreos.
No obstante, para las próximas horas se abrirá "una pequeña esperanza", ha destacado el gerente de Bomberos de Asturias, Óscar Rodríguez, derivada del hecho de que los vientos han comenzado a rolar al oeste de forma que llegan con mayor carga de humedad que los de sur registrados hasta ayer.
La Agencia Estatal de Meteorología prevé para mañana lluvias débiles en todo el territorio, que se intensificarán durante la segunda mitad de la jornada, con más probabilidad en la mitad oriental, y descenso de las temperaturas.