Sánchez mantiene el pulso del debate y exige a los otros candidatos que rectifiquen
Será una escena absurda si nadie lo remedia, pero el remedio no es fácil porque exige ceder y, por ahora, no se atisba que alguien vaya a hacerlo


Publicado el 19/04/2019 a las 08:27
Pedro Sánchez mantiene el pulso sobre el debate electoral y asegura, por ahora, que solo acudirá al de TVE el próximo martes. Una decisión que ha levantado en armas a los otros tres candidatos, a Atresmedia, a los trabajadores del ente público e incluso ha generado malestar en las filas socialistas. Desde el PSOE afirman que su líder solo tiene ese día disponible, pero el calendario de su caravana electoral señala que el lunes no tiene actividad. Ese día era el que había elegido en un principio la cadena pública para celebrar el debate hasta que este jueves cambió de planes.
La dirección de RTVE difundió por la mañana un comunicado y fijó el duelo para 24 horas después. Sánchez aceptó y anunció que allí estará. Los otros tres candidatos dijeron que de ninguna manera, avisaron que ellos tienen cita ese día en Atresmedia y cumplirán la palabra dada. Será una escena absurda si nadie lo remedia, pero el remedio no es fácil porque exige ceder y, por ahora, no se atisba que alguien vaya a hacerlo.
El líder socialista cree que deben ser los otros los que rectifiquen, no él, y animó en una entrevista en Onda cero a Pablo Casado, Pablo Iglesias y Albert Rivera a que "reconsideren su posición" y acudan el martes a TVE a debatir. Una admonición que no surtió efecto porque los líderes del PP, Unidas Podemos y Ciudadanos se ratificaron en que estarán en la cadena privada. Si acaso, apuntaron Casado, Iglesias y Rivera, están dispuestos a debatir con Sánchez el lunes en la pública y al día siguiente en la privada. Un doblete que no entra en los cálculos del socialista.
Sánchez cree que no se ha equivocado y que el embrollo organizado a costa de los debates es responsabilidad de la Junta Electoral Central por vetar el que se iba a celebrar en Atresmedia con presencia de Vox y en el que todos los aspirantes estaban de acuerdo. Una decisión, dijo, que "acata pero no comparte". El candidato socialista, sin embargo, estaba avisado de que podía ocurrir lo que ha pasado. Desde la dirección federal socialista habían advertido desde el principio del error que, a su entender, suponía marginar a la cadena pública de los debates electorales. Un contrasentido para un presidente del Gobierno del PSOE, argumentaron.
SIN ARRIESGAR
Pero el codirector de la campaña y jefe de gabinete del presidente, Iván Redondo, impuso su criterio de un solo debate. Atresmedia fue la elegida con su formato a cinco porque daba la oportunidad de que se visualizase al candidato socialista frente a los tres líderes de la derecha, un 'remake' de la foto de Colón.
No se tuvo en cuenta el artículo 66.2 de la ley electoral (que exige que los debatientes representen a "grupos políticos significativos") ni que otras fuerzas políticas podían denunciar la discriminación frente al partido de extrema derecha.
Desde los aledaños del candidato socialista se defendió que no era conveniente sobreexponer a Sánchez con dos debates. "Hay que arriesgar lo mínimo", decían. Pero el PNV, Coalición Canaria y Junts per Catalunya recurrieron a la Junta Electoral la presencia de Vox, y el órgano de arbitraje dio la razón el pasado martes al escrito de los insulares. La polémica además salpicó a los trabajadores de ente público, que acusaron a la dirección de plegarse a los intereses de Sánchez. El comité de informativos emitió un comunicado para decir que "no comparten" la decisión de la dirección porque TVE "debe apostar por la imparcialidad y no ajustar su programación a la propuesta de un único partido". Incluso al periodista designado para moderar el debate, Xabier Fortes, mostró su "más absoluto desacuerdo" porque pone "en entredicho la imagen de independencia de RTVE por la que tanto hemos peleado".