Sectores del PDeCAT amenazan con la escisión
La formación lleva con problemas desde que el pasado mes de julio Puigdemont defenestrara a Marta Pascal


Actualizado el 13/10/2018 a las 06:00
A dos semanas para la convención fundacional de la Crida Nacional, el partido que impulsan Carles Puigdemont, Quim Torra y Jordi Sànchez para tratar de crear un espacio secesionista que compita con Esquerra, el PDeCAT reunió a su ejecutiva, de manera extraordinaria, en un clima de división, entre los que son partidarios de integrarse y hasta diluirse en la plataforma del expresidente y los que defienden que las siglas de la formación heredera de Convergència tienen futuro.
Esta fractura es de tipo ideológico, entre los que apuestan por la vía rupturista de Puigdemont y los que apelan a la moderación de la antigua CDC. El cónclave neoconvergente se celebró sin la presencia de medios de comunicación, pues la formación nacionalista quería hacer un debate a fondo, sin la presión mediática. En juego está el futuro del partido, el apoyo o no a Sánchez en el Congreso y su papel en el seno de JxCat y del Govern.
El PDeCAT lleva meses fracturado. Lo escenificó el pasado mes de julio, en un congreso en el que Puigdemont se hizo con el control y defenestró a Marta Pascal, partidaria de la vía menos radical. El expresident, en cualquier caso, no ha acabado de controlar del todo el partido, a pesar de que situó de número 2 a Míriam Nogueras.
El riesgo de escisión está sobre la mesa, lo que agravará la división que hay en el independentismo. Hay fractura entre JxCat y ERC, la hay en JxCat, entre la ANC y Omnium, entre el independentismo social y el institucional, hay mar de fondo en ERC y la hay en el PDeCAT, formación que nació para hacer borrón y cuenta nueva a los problemas de corrupción de CDC.