Nuevo gobierno
El PP enseña sus intenciones el primer día en la oposición
Enmendará los Presupuestos en el Senado para que Sánchez se retrate y el PNV pague su "puñalada"


Actualizado el 05/06/2018 a las 06:00
El PP enmendará sus Presupuestos en el Senado para arrinconar a Pedro Sánchez antes de que haya formado su Gobierno. Los populares reconocen sin disimulo que ese es su objetivo, aunque conduzca al absurdo de que tendrán que modificar un proyecto que les costó sacar adelante meses de arduas negociaciones, mientras que el PSOE y sus aliados deberán defender unas cuentas que rechazaron en el Congreso por "injustas".
Primer día de oposición y para que nadie se llame a engaño el PP enseñó las uñas desde el minuto uno. Su oposición, salvo que Mariano Rajoy corrija el tiro mañana en la reunión del comité ejecutivo del partido, será sin tregua. La primera medida que tenía al alcance de la mano para poner en dificultades a Sánchez era modificar los Presupuestos de este año, y eso hizo. Presentará enmiendas en el Senado al proyecto de cuentas para lo que ampliará una semana el plazo de presentación de las mismas que vencía hoy. No tendrá ningún problema para hacerlo porque tiene mayoría absoluta en la Cámara y controla la Mesa.
El portavoz de los senadores populares, José Manuel Barreiro, vendió el anuncio con la intención de "mejorar" el proyecto "en beneficio de la sociedad española". Unas palabras que nadie creyó. El PP reconoce que su movimiento tiene dos objetivos, avisar a Sánchez de que no va tener respiro ni cuartel mientras dure su mandato, y pasar factura al PNV por su "puñalada", así definen los populares la pirueta de los nacionalistas vascos al apoyar al PSOE en la moción de censura, una semana después de haberse alineado con ellos para aprobar los Presupuestos.
"CONTRA NADIE"
El PP, sin embargo, no tiene definidas aún qué enmiendas va a presentar. Trabajará sobre ellas una vez que Rajoy fije mañana las líneas maestras de la oposición. De momento, conviven dos posturas, una posibilista o pragmática, que reclama cautela porque nadie sabe qué puede deparar el futuro, y otra visceral, que quiere ajustar cuentas con el PNV. Barreiro negó que fueran "contra nadie" ni que tengan sed de "revancha" contra los nacionalistas, pero son muchos los dirigentes populares que en privado reclaman un escarmiento.
En todo caso, apuntaron fuentes del PP, las enmiendas no se dirigirían contra las inversiones por 540 millones de euros para grandes infraestructuras en el País Vasco, de las que el tren de alta velocidad se lleva la parte del león, sino contras los cambios parciales acordados a última hora y que ascienden a 70 millones de euros.
Pero además de las modificaciones presupuestarias, la ampliación del plazo implica el aplazamiento del debate presupuestario en el Senado. Mañana debían debatirse los vetos interpuestos por Podemos, Esquerra, PDeCAT, Bildu y Compromís y se hará la próxima semana. La intención del PP es que el ministro de Hacienda que nombre Sánchez defienda en el Senado unas cuentas que no son suyas. Sánchez anunció en el debate de la moción que las asumía por "responsabilidad" y para atender a los requerimientos de la Comisión Europea. El ministro tendrá que "retratarse", argumentaron este lunes dirigentes populares, aunque reconocían que el nuevo titular de Hacienda no tiene la obligación de defender los Presupuestos en la Cámara alta porque el Gobierno ya lo hizo en el Congreso con Cristóbal Montoro.
Los socialistas ni pestañearon por el intento de poner en aprietos a Sánchez, lo daban por descontado, pero reprocharon al PP que pretenda hacer pagar al PNV su cambio de postura. Si con las enmiendas retiran inversiones comprometidas, dijo el secretario de Organización del PSOE, quedará como "el gran vengador". José Luis Abalos consideró además una incoherencia de los populares que lo que era "bueno para España" cuando gobernaban ellos deje de serlo y deba ser modificado por el simple hecho de que ya no gobiernan.
El dirigente socialista, de todas maneras, advirtió que si el PP cambia los Presupuestos en el Senado lo corregirán cuando el proyecto regrese al Congreso para su aprobación definitiva. Lo harán con la mayoría de 180 diputados que apoyó la censura de Sánchez contra Rajoy. Podemos asintió y su portavoz en el Senado, Ramón Espinar, confirmó, como vaticinó Rajoy, que "se comerán con patatas" los Presupuestos y rechazarán las enmiendas con la misma mayoría que aupó al líder del PSOE. Ciudadanos se lavó las manos y anunció que no se meterán "en guerras ni venganzas".