EE UU
Trump anuncia un peaje del 20% para todos los barcos que crucen Ormuz
Reactiva el bloqueo a buques iraníes y se proclama “guardián” del canal. El presidente de Estados Unidos garantiza al resto de los países “acceso abierto”, pero quiere que contribuyan con esta tasa a sufragar el despliegue estadounidense


Publicado el 14/07/2026 a las 10:23
Donald Trump anunció este lunes que Estados Unidos cobrará una tasa del 20% sobre la carga transportada por los barcos que atraviesen el estrecho de Ormuz, como compensación por el coste militar de mantener abierta y protegida esta vía marítima. El presidente presentó la medida como parte de una nueva estrategia para asumir el control efectivo del paso y aislar comercialmente a Irán.
“El estrecho de Ormuz está abierto y permanecerá abierto, con o sin Irán”, afirmó Trump en un mensaje publicado en la red Truth Social. Según el líder republicano, Washington restablecerá el denominado “bloqueo iraní”, que impide entrar o salir a los barcos de la república islámica y a aquellos que transporten mercancías para sus clientes.
El resto de los países, añadió, tendrá un acceso “justo y abierto”, pero deberán contribuir a sufragar el despliegue estadounidense. Trump aseguró que Estados Unidos será conocido a partir de ahora como “el guardián del estrecho de Ormuz” y que recibirá un reembolso “a una tasa del 20% sobre toda la carga transportada”.
La declaración abre numerosas incógnitas. Trump no aclaró si ese porcentaje se aplicará sobre el valor de la mercancía, el precio del transporte o alguna otra referencia, ni explicó qué organismo recaudaría el dinero. Tampoco precisó qué autoridad jurídica permitiría a EE.UU. imponer unilateralmente un gravamen internacional sobre el tráfico que atraviesa aguas pertenecientes también a Irán y Omán.
El presidente afirmó únicamente que el proceso para establecer el sistema comenzará “inmediatamente”. La medida tendría que traducirse ahora en órdenes concretas del Departamento del Tesoro, el Pentágono y las autoridades marítimas estadounidenses. El anuncio supone un cambio sustancial respecto a la posición defendida por Washington apenas unos días antes. La Casa Blanca exigía entonces que el estrecho permaneciera abierto para todos los barcos y sin peajes. Ahora Trump pretende convertir la protección militar estadounidense en un servicio de pago y utilizar el acceso a la ruta como instrumento de presión contra la teocracia.
La decisión llega después de varios días de ataques iraníes contra buques comerciales y de nuevas oleadas de bombardeos estadounidenses sobre instalaciones militares de la república islámica. El tráfico se ha reducido hasta sus niveles más bajos en semanas. El domingo sólo seis petroleros cruzaron el estrecho. Antes del inicio de la campaña militar, en febrero, la navegación era libre. Irán lo minó después y condenó a cobrar peaje lo que llevó al bloqueo de Trump.
Los dos países combaten ahora por el control del canal. Después de un fin de semana cargado de enfrentamientos mutuos y con el memorando de entendimiento en proceso de degradación severa, Washington y Teherán reclaman ahora para sí el dominio de Ormuz. Es un nuevo escenario. De confrontarse por la apertura del estrecho, ahora pelean por adjudicarse la autoridad de sus aguas. Trump lo admitió ayer de la manera citada, incluso estableciendo el precio a la seguridad en el pasaje con el argumento de que el resto de las naciones “están de nuestro lado y no se puede esperar que hagamos eso gratis”. Sin embargo, el Estado Mayor de Irán replicó que no permitirá a EE UU intervenir en la gestión del estrecho. Mientras el Comando Central americano afirmó que, tras los bombardeos recientes, “Irán no controla Ormuz”, la Guardia Revolucionaria respondió que “es nuestro territorio” y responderá ante cualquier “interferencia ilegal” de Washington. El ejército persa afirmó en la misma línea que “actuará con severidad" si se produce alguna "perturbación" estadounidense o si los buques cruzan "fuera de la ruta designada por Irán y sin el permiso de las fuerzas armadas".
CUMPLIR LAS OBLIGACIONES
Teherán advirtió a los países vecinos de que cualquier apoyo logístico a EE UU "será considerado una guerra contra la soberanía y la seguridad nacional de Irán", un mensaje muy parecido al que los clérigos emitieron al inicio de la guerra respecto a la cooperación de los gobiernos del Pérsico con los norteamericanos. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, añadió a estas advertencias la de que el régimen de los ayatolás no acatará el memorando de entendimiento firmado hace casi un mes si Trump lo infringe. "Cada vez que la otra parte no ha cumplido con sus obligaciones, nosotros no hemos cumplido con las nuestras. Y seguiremos actuando así", señaló, en alusión a los supuestos contactos que, según el presidente estadounidense, aún se mantienen.
El Pentágono ha atacado más de 300 objetivos de su adversario desde el miércoles, con una sustancial escalada durante este fin de semana. La aviación destruyó lanzaderas de misiles y drones, así como estaciones de radar, bases y embarcaciones con las que la Guardia Revolucionaria Islámica controla el estrecho. La flota norteamericana utilizó por primera vez drones navales Corsair. Por su parte, Teherán anunció que había bombardeado cuarteles de EE UU en Bahréin, Jordania, Oman y Kuwait, aunque el primero de estos países acusó al régimen de atacar directamente a civiles.