Sucesos
Dos detenidos por quemar vivos dentro de un coche a cuatro jornaleros en el sur de Italia
La detención de los dos hombres se produjo tras un largo interrogatorio en la Comisaría de Policía de Cosenza


Publicado el 03/06/2026 a las 09:13
Dos pakistaníes fueron detenidos acusados de haber asesinado a cuatro jornaleros, tres afganos y un pakistaní, prendiendo fuego al coche en el que viajaban y en el que murieron calcinados en la región de Calabría, sur de Italia, en un terrible suceso que ha puesto de nuevo el foco en la explotación de los migrantes en los campos.
Uno de los supervivientes, un afgano que logró escapar rompiendo el cristal de la ventanilla declaró en una entrevista en la televisión pública RAI que los pakistaníes prendieron fuego al coche porque los jornaleros les estaban exigiendo dinero por su trabajo.
"No nos daban dinero, comida sí, una casa sí, pero nada de dinero", dijo, añadiendo que existe una "gran mafia en Pakistán" y que les obligaban a trabajar en los campos.
La detención de los dos hombres se produjo tras un largo interrogatorio en la Comisaría de Policía de Cosenza, adonde fueron trasladados la noche del lunes 1 de junio, tras ser interceptados en Villapiana, tras localizarlos gracias al sistema de videovigilancia de la gasolinera donde tuvo lugar el homicidio, que registró todas las fases del crimen.
Las imágenes muestran a dos personas bloqueando las puertas desde el exterior con los brazos, mientras que presumiblemente se arroja líquido inflamable desde la puerta trasera y luego aparece una llama y ambos huyen.
Este brutal homicidio ha hecho volver a pone el foco en las inhumanas condiciones en las que viven y trabajan miles de jornaleros migrantes en los campos del centro y sur del país.
"Basta del sucio silencio de conveniencia. Basta de esa zona gris que ve, sabe y deja que las cosas sucedan. Basta de la perversa costumbre de considerar normal que hombres de tierras lejanas cosechen, trabajen, vivan, duerman, viajen y mueran como cuerpos sin historia", declaró el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y obispo calabrés, Francesco Savino.
Los sindicatos calificaron el crimen de " horror indescriptible" y la CGIL, el mayor sindicato del país, hizo un llamamiento a los políticos "para que tomen medidas más concretas para combatir las abominaciones de la vida cotidiana que sufren los trabajadores, a menudo migrantes, en nuestro campo".