Oriente Próximo
Trump anuncia más negociaciones después de que Irán ataque varios barcos en Ormuz
Fija el inicio de los nuevos contactos a partir de este viernes y Teherán insiste en que desbloquee antes el estrecho


Publicado el 23/04/2026 a las 05:00
Desde que a finales de febrero comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, la guerra no deja de regresar a la casilla de salida. Tras los reiterados anuncios de Donald Trump de que el acuerdo de paz está "hecho", la delegación norteamericana, encabezada por el vicepresidente JD Vance, no voló el martes hacia Islamabad (Pakistán) para iniciar una segunda ronda de negociaciones con Teherán.
En plena crisis y cuando el alto el fuego estaba a punto de extinguirse, el presidente de EEUU anunció que prorrogaba la tregua hasta alcanzar un acuerdo, pero que no levantaba el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz, una medida que Irán considera un "acto de guerra". Este miércoles, el régimen de los ayatolás dijo que había capturado dos barcos portacontenedores en esa vía marítima. La tensión se elevó aún más hasta que Trump anunció que las conversaciones de paz pueden retomarse a partir del viernes. De nuevo, en la casilla de salida.
Tras una noche del martes al miércoles llena de incertidumbre y vaivenes, la Guardia Revolucionaria iraní informó de que había atacado y capturado dos buques en el estrecho. "La alteración del orden y la seguridad en Ormuz es nuestra línea roja" justificó. La agencia británica UK Maritime Trade Operations (UKMTO) asegura que hubo un tercer ataque en la zona: contra el 'Euphoria', de Emiratos Árabes Unidos. Teherán acusa a estos barcos de "transitar sin autorización y manipular sus sistemas de navegación". Si se confirma la incautación de alguno de estos navíos, sería la primera vez desde el inicio del conflicto que Teherán adopta esta represalia. Más madera para la hoguera del golfo Pérsico.
"Ojo por ojo y petrolero por petrolero", avisó Ebrahim Rezaei, portavoz del comité de seguridad iraní tras los ataques esta semana de EEUU a barcos de su país. Teherán cumplió su amenaza. El incidente de mayor entidad afectó al carguero 'Epaminondas', con armador griego y bandera liberiana. Sufrió desperfectos en el puente de mando. Según el capitán, una lancha de la Guardia Revolucionaria se aproximó sin previo aviso por radio y abrió fuego. No hubo heridos. El otro barco atacado, el 'MSC Francesca', es de bandera panameña. Al parecer, no tiene ningún desperfecto. Los dos buques fueron "dirigidos a la costa iraní", según fuentes de Teherán, aunque el Ministerio de la Marina Mercante de Grecia asegura que el 'Epaminondas' no fue capturado.
Horas después y mientras la tensión escalaba, Donald Trump declaró al 'New York Post' que las negociaciones de paz con Irán podrían retomarse desde este viernes. "Es posible", dejó en el aire. En esa línea de apaciguamiento, el secretario del Tesoro de EE UU, Scott Bessent, anunció la prórroga durante 30 días del levantamiento de las sanciones al crudo ruso e iraní transportado por mar, debido a las solicitudes de países muy vulnerables a la falta de suministro de petróleo por el cierre de Ormuz.
El conflicto queda pendiente del nuevo plazo dado por el presidente de Estados Unidos, que siente cómo la opinión pública de su país le da la espalda y cómo los mercados pagan su ofensiva bélica: el barril de Brent ha vuelto a los 100 dólares y hay aerolíneas que comienzan a cancelar vuelos para el verano. La economía mundial tiembla. Irán, además, no se fía de Trump. El principal negociador de Teherán, Mohammad Bagher Ghalibaf, le acusa de convertir la mesa de negociación en una "mesa de rendición" con el bloqueo de Ormuz. Volverá a sentarse con Estados Unidos cuando se den las "condiciones necesarias y razonables". No especificó cuáles son.
VAIVENES DEL REPUBLICANO
A esa incertidumbre se añade el carácter desconcertante de Trump, cuyas declaraciones alteran el pulso del planeta. En apenas unas horas ha sido capaz de agradecer a Irán la apertura del estrecho y de amenazar de inmediato al país persa con más bombardeos; culpar a China por apoyar a su enemigo y a continuación alabar al Gobierno de Pekín por su colaboración; declarar que el bloqueo estadounidense de Ormuz es un éxito y admitir que Irán seguía abasteciéndose a través de esa vía, y prometer un acuerdo de paz para, sin pausa, amenazar con más ataques. En el mismo discurso dijo: "Irán tiene un pueblo increíble" y "parecen sanguinarios". Va y viene mientras la guerra no sale de su laberinto.
El líder republicano da la sensación de estar impaciente. Irán, en cambio, es especialista en estirar los procesos de negociación, sobre todo en la cuestión del programa nuclear. La Casa Blanca justificó la prórroga del alto el fuego por la división entre los mandatarios iraníes, divididos, según Washington, entre un Parlamento más moderado y la radical Guardia Revolucionaria, que no está dispuesta a renunciar a sus reservas de uranio enriquecido. Mientras países como Italia y China reclaman el final de las hostilidades, la tregua en Líbano, un punto clave en este conflicto, sigue amenazada a la espera de las conversaciones entre ese país e Israel este jueves en Washington. El ejército hebreo atacó este miércoles el sur de Líbano y mató a dos personas que, según Tel Aviv, habían cruzado la Línea de Defensa Avanzada y suponían "una amenaza inmediata "para sus tropas", que están listas para reanudar "de inmediato y con contundencia" las operaciones militares "en todos los frentes". Soldados hebreos dispararon también contra los equipos de defensa civil que trataban de rescatar en esa misma zona a una periodista herida.