Meteorología
Melissa, el segundo huracán del Atlántico más poderoso de la historia, causa inundaciones y deja zonas de Jamaica incomunicadas
El huracán Melissa, de categoría 5 y que disminuyó a 4, tocó tierra en Westmoreland, localidad ubicada en el suroeste


Actualizado el 29/10/2025 a las 08:40
El huracán Melissa azotó este martes Jamaica como una de las tormentas más poderosas del Atlántico que ha tocado tierra en la historia, produciendo lluvias torrenciales, marejadas ciclónicas y vientos de casi 300 kilómetros por hora, solo ocho kilómetros por hora menos que el récord. El huracán de categoría 5 (la máxima para los expertos), tocó tierra en el suroeste de la isla y entró por la zona cercana a New Hope. Al cierre de esta información, tres personas habían muerto y otras trece se encontraban heridas en medio de las primeras señales de la tormenta. Dos ciudadanos fueron aplastados por la caída de árboles y el tercero resultó electrocutado. Con ellos, eran siete los fallecidos a causa de Melissa después de haber cruzado Haití y República Dominicana, donde se contabiliza además un desaparecido. Anoche se dirigía hacia Cuba y las autoridades advirtieron de que se tardarán "días o incluso semanas" en hacer balance de los daños personales y materiales.
En Jamaica, además, los cortes de electricidad e internet fueron generalizados y afectaron a unas 250.000 personas. Muchas comunidades costeras del sur, como St Catherine, St Elizabeth y Westmoreland, sufrieron graves inundaciones por las extremas marejadas, que registraron olas de entre cuatro y nueve metros de altura. Los ríos se desbordaron y el Servicio Meteorológico del país estimó acumulaciones de lluvia de entre 38 y 76 centímetros. "Muy pocas estructuras pueden soportar un huracán de esta categoría", dijo Evan Thompson, director principal del servicio meteorológico. Los expertos instaron a los jamaicanos a no salir de sus hogares y se refirieron a la devastadora tormenta como "una situación extremadamente peligrosa y potencialmente mortal".
Al tocar tierra, sin embargo, disminuyó ligeramente su fuerza y los vientos máximos sostenidos pasaron de 295 a 265 kilómetros por hora. A pesar de este modesto debilitamiento, la tormenta continuó siendo un ciclón monstruoso y las rachas huracanadas se extendieron hasta 45 kilómetros desde su núcleo, mientras que los vientos con fuerza de tormenta tropical llegaron a sentirse hasta a 315 kilómetros a la redonda. En cualquier caso, es ya el temporal más potente registrado en el Atlántico y el más feroz en lo que va de año en todo el mundo. Tiene una fuerza mayor que el Katrina (2005), que asoló Nueva Orleans, y los expertos afirman que empeorará en las zonas montañosas de la isla, casi la mitad del territorio, donde la intensidad puede subir un 30%. La previsión es que, después de tocar tierra, el sistema vaya aminorándose y descienda a las categorías 4 y 3.
El ministro de cambio climático del país, Matthew Samuda, aseguró que el huracán Melissa "ha tenido un efecto catastrófico en Jamaica". "Estamos monitoreando la situación muy cuidadosamente -explicó- y esperamos que las situación amaine ligeramente para que los equipos de rescate puedan salir al auxilio".
Samuda señaló que todas las regiones de la isla habían sido "inundadas por las lluvias" y que las autoridades estaban recibiendo numerosos reportes de "infraestructuras públicas gravemente dañadas, hospitales y lugares de resguardo", así como muchos hogares "inundados". Puentes y carreteras en todo el país quedaron anegados, incluidas algunas de las vías principales que daban acceso a zonas remotas, según informó la Agencia Nacional de Obras de Jamaica en redes sociales.
En dirección a Cuba "Alrededor del 70% de la población de la isla vive a menos de cinco kilómetros del mar", explicó el ministro y argumentó que a pesar de que se hicieron previsiones y se llevaron a cabo planes antes de la llegada del ciclón de categoría 5, "son limitadas las cosas que se pueden hacer para prepararse ante una tormenta de esta naturaleza". "Se trata de una situación muy delicada", subrayó.
Durante la noche varias comunidades jamaicanas ya se encontraban aisladas por las lluvias torrenciales y las fuertes ráfagas de viento habían cortado algunas de las carreteras. Siete comunidades costeras, entre ellas Kingston y Port Royal, fueron desalojadas con antelación, donde la tormenta ya se empezó a notar desde primera hora de la mañana (de la tarde en España). Las autoridades continuaron instando a la población a acudir a los refugios hasta el último momento, ya que la mayoría de los ciudadanos prefirieron quedarse en sus casas y, pocas horas antes de que el huracán llegara, solamente 6.000 personas habían acudido a los 881 centros habilitados en la isla.
Aun así, debido al recrudecimiento de las condiciones climáticas, cada vez fueron más los que buscaron auxilio en los refugios habilitados. Los expertos estimaron que unos 50.000 habitantes podrían sufrir graves consecuencias del violento huracán, pero que hasta 1,5 millones de personas llegarían a verse afectadas.
La alerta es general en todo el Caribe. Cuba, donde se esperaba que la tormenta llegase durante la madrugada del martes al miércoles, había desalojado de manera preventiva a 900.000 ciudadanos. Incluso Estados Unidos retiró seis buques de guerra destinados a la reciente lucha contra el narcotráfico emprendida por Donald Trump que se encontraban en la ruta del ciclón y vació la famosa base de Guantánamo.