Los cinco cardenales que más suenan para suceder al papa Francisco
Entre los 135 que tienen menos de 80 años y, por tanto, pueden participar en el cónclave del que saldrá su sucesor, los elegidos por Francisco son una inmensa mayoría (108)


Actualizado el 06/05/2025 a las 15:15
El Colegio Cardenalicio, formado por 252 cardenales, es el es el organismo encargado de ayudar al obispo de Roma en el gobierno de la Iglesia católica, pero su tarea más importante está en la elección de un nuevo Papa cuando se produce el fallecimiento o la renuncia de un Pontífice. Se trata, probablemente, del club más exclusivo del mundo. En sus más de doce años de pontificado, Francisco fue modelando una profunda reforma de esta institución, dando cabida a representantes de Iglesias locales periféricas o minoritarias en detrimento de sedes episcopales occidentales que históricamente llevaban aparejada la birreta roja. En los diez consistorios que presidió para crear cardenales, el último el pasado 7 de diciembre, el Papa argentino creó 163 purpurados, de los que 149 siguen con vida. Entre los 135 que tienen menos de 80 años y, por tanto, pueden participar en el cónclave del que saldrá su sucesor, los elegidos por Francisco son una inmensa mayoría (108) frente a los que aún quedan de los pontificados de Juan Pablo II (5) y de Benedicto XVI (22).
Este evento con el que será elegido el nuevo líder de la Iglesia católica se desarrollará en la Capilla Sixtina bajo los magníficos frescos de Miguel Ángel y siguiendo la normativa establecida en la Constitución Apostólica 'Romano Pontifici Eligendo', promulgada por Pablo VI en 1975 y que prevé que haya un máximo de 120 cardenales menores de 80 años. La cifra, no obstante, ha sido superada en diversas ocasiones y hoy la Iglesia cuenta con 135 purpurados electores. Aunque Francisco aumentó la internacionalidad del Colegio Cardenalicio, la mayoría de sus miembros con derecho a voto en un cónclave siguen proviniendo de Europa (54) y América (38). Entre los purpurados hay representantes de todos los continentes y de 94 países. África, Oceanía y, sobre todo, Asia, han ido ganando peso en el Sacro Colegio en los más de doce años de pontificado del argentino, reflejando así cuáles son las regiones del mundo donde más crece el número de católicos.
EL PAPEL DE OMELLA
España constituye la tercera potencia cardenalicia del mundo al contar con trece purpurados, de los que solo cinco son electores, la misma cifra de los que participaron en el cónclave de 2013. Entre los purpurados de nuestro país con derecho a participar en el cónclave destaca el nombre de Juan José Omella, arzobispo de Barcelona y expresidente de la Conferencia Episcopal Española. Omella ha sido, además, miembro del Consejo de Cardenales, el organismo que ayudó a Francisco en el gobierno y la reforma de la Iglesia católica, conocido como C-9 por su número de participantes. Los grandes protagonistas de la historia eclesial de las últimas décadas de nuestro país están entre los cardenales que ya han perdido su derecho a participar en un cónclave al haber superado los 80 años. Entre todos ellos destaca el nombre de Antonio María Rouco Varela, arzobispo emérito de Madrid y durante años líder del episcopado nacional. Otra figura de peso es la de Ricardo Blázquez.
Más allá de la máxima de que 'quien entra Papa en la Sixtina, sale cardenal', que da una idea de lo habituales que resultan las sorpresas durante los cónclaves, no cabe duda de que hay nombres de peso entre los purpurados que pueden inclinar la balanza cuando se busca un nuevo obispo de Roma. En sus más de doce años de pontificado, Francisco hizo del Colegio Cardenalicio una herramienta más de su agenda con la que demostrar su interés por las comunidades eclesiales periféricas y minoritarias frente al descenso de la fe en los países occidentales. Debido a la abrumadora mayoría de miembros del Colegio Cardenalicio creados por Bergoglio respecto a sus dos antecesores en el solio pontificio, no es descabellado pensar que la concepción del argentino de construir una Iglesia de puertas abiertas estará presente en el momento en el que toca elegir a su sucesor. A pesar de todo lo dicho, es inevitable señalar algunos favoritos: Pietro Parolin (Italia), Péter Erdö (Hungría), Luis Antonio Tagle (Filipinas), Matteo Zuppi (Italia) y Ángel Fernández Artime (España) están sin duda entre ellos.
NUEVAS NORMAS
Sus nombres y algunos más sonarán durante el cónclave en la Capilla Sixtina, que aún no tiene fecha, pero que seguramente se convocará para los primeros días del mes de mayo. Originalmente, el cónclave se celebraba entre 15 y 20 días después de la muerte del pontífice. Ese plazo tan largo estaba pensado para dar tiempo a los cardenales a llegar a Roma desde todos los lugares del mundo. Sin embargo, ya está en vigor una disposición añadida por Benedicto XVI poco antes de dimitir, en 2013. Establece que el inicio del cónclave se puede adelantar si ya han llegado a Roma todos los participantes. Es decir, podría ser antes del 5 de mayo, en los primeros días de ese mes.
Es el decano del colegio cardenalicio quien convoca al resto de cardenales para el cónclave y organiza las reuniones previas. Desde 2020, el decano es el cardenal italiano Giovanni Battista Re, pero como tiene más de 80 años, límite de edad para participar en la elección del Papa, no podrá presidirlo. Lo hará el cardenal más anciano del orden de los obispos, que es Pietro Parolin, hasta ahora secretario de Estado de Francisco, su 'número dos'.
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