EE UU
Trump declara la guerra de aranceles al mundo y castiga a la UE con un gravamen del 20%
El presidente desata una guerra comercial de escala mundial y decreta imponer gravámenes recíprocos a todos sus socios históricos


Publicado el 02/04/2025 a las 23:55
Llegó el día. Estados Unidos declaró este 2 de abril por la noche la guerra comercial al resto del mundo. El presidente Donald Trump anunció aranceles recíprocos para devolver a la "época de oro de EE UU". Cualquier vehículo procedente del resto del mundo soportará una tasa extra del 25%, lo que dificultará mucho las ventas de marcas extranjeras. Y en particular a la Unión Europea, a la que acusó de haber "estafado durante años" a su país, le impone a partir de hoy aranceles del 20% para todos los bienes y servicios que vendan a Estados Unidos.
"Hemos sido engañados durante 50 años por países amigos y enemigos. Y eso se acabó", aseguró el líder republicano, en una jornada que bautizó como ‘El día de la liberación’. Durante su comparecencia enseñó una tabla con los aranceles que impondrá a partir de ahora a sus principales socios comerciales. En tono burlón, el presidente alegó que son unas barreras comerciales "generosas", pues son la mitad de las cargas con las que estos países sancionan a Estados Unidos.
Con otros países como China, Japón, India o Vietman el mandatario americano anunció tasas aún más altas. Así, las exportaciones chinas a EE UU sufrirán un recargo del 34%, las japonesas del 24% y las indias del 26%.
Estos aranceles entran en vigor de inmediato y amenazan con desatar en las próximas horas una tormenta sin precedentes en los mercados. Gobiernos de todo el mundo llevan meses preparando contramedidas que provoquen el "máximo impacto" sobre los bienes que EE UU exporta, lo que amenaza con desatar una espiral inflacionista en el comercio mundial.
El mercado descuenta desde hace semanas una volatilidad extrema ante el regreso del proteccionismo económico. Pero, más allá de las tasas anunciadas, muchas voces empiezan a anticipar que el gran reto será a calibrar su impacto sobre las principales economías, incluida la de EE UU.
Todo dependerá de las posibles respuestas de los países afectados y de las previsibles negociaciones que se inicien a partir de ahora. "De momento, lo que sí sabemos es que ya está impactando en el crecimiento de EE UU. Esta semana hemos visto una nueva muestra, con la caída del índice ISM de confianza manufacturera a los 49 puntos, por debajo de la barrera de expansión que marcan los 50 puntos", apunta Rosa Duce, economista jefe de Deutsche Bank. La experta cree que, pase lo que pase a partir de ahora, la mayor incertidumbre en el comercio mundial se cebará con las empresas que dependen de bienes importados o de las cadenas de suministro.
RIESGO DE RECESIÓN
La tensión se dejó notar en las Bolsas, que se debatieron entre el rojo y el verde a la espera de un anuncio que cotizarán por completo en la apertura de este jueves. "La sensación, en conjunto, es de agotamiento", apuntan los expertos. Y no sin motivo. "En apenas diez semanas desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente Trump ha introducido, por acción u omisión, un grado de ruido político y económico difícil de ignorar", explica Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad.
"En este contexto, ha irrumpido con fuerza una palabra que no estaba en las previsiones de nadie hace apenas tres meses: recesión", señala. Y es que a principios de año, ninguna casa de análisis se planteaba la posibilidad de cierta contracción económica en EE UU, en un momento en que la economía crecía al 3 % y el empleo mostraba cifras razonablemente sólidas. "Hoy, sin embargo, la pregunta ya está sobre la mesa2, indican los analistas. Esta posibilidad ha hecho que, como siempre, los mercados reaccionen con rapidez. "Tendremos que esperar un poco más para ver el impacto real de los aranceles en los datos macroeconómicos, pero el daño al apetito inversor mundial ya está hecho, al igual que la sacudida a la confianza de consumidores y empresas", apunta la analista Benoit Anne, de la firma MFS Investment Management.
Bank of America, de hecho, ya se ha adelantado rebajando su previsión de crecimiento para la economía estadounidense del 2,5% al 1,5%. Y para la zona euro se estima también cierto impacto en la inflación, sobre todo en el segundo trimestre. Un entorno que volverá a complicar el camino de los bancos centrales a ambos lados del Atlántico, con la difícil búsqueda del equilibrio entre mantener los tipos de interés a la baja para estimular el crecimiento... o retomar las subidas si el riesgo inflacionista se hace más evidente.