Elecciones
La inesperada victoria del candidato prorruso en Rumanía abre otra fisura en la UE y la OTAN
Calin Georgescu gana la primera vuelta de las presidenciales en la que el primer ministro quedó eliminado por apenas 2.000 votos


Publicado el 26/11/2024 a las 08:59
Rumanía trata de asimilar el terremoto político que ha supuesto la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el pasado domingo y cuyos inesperados resultados, que se conocieron este lunes, han apeado al actual primer ministro, el socialdemócrata Marcel Ciolacu, del proceso electoral. El independiente Calin Georgescu, cercano a Rusia y muy crítico con la OTAN y la ayuda a Ucrania, venció por sorpresa con el 22,94% de los votos, mientras que la liberal-conservadora Elena Lasconi, alcaldesa de la pequeña ciudad de Campulung por el partido Unión Salvar Rumanía (USR), obtuvo el 19,17%. Los dos se verán de nuevo las caras el 8 de diciembre, cuando tendrá lugar la segunda y definitiva ronda de los comicios.
Las encuestas no vieron venir el resultado de estas elecciones que, como ha ocurrido en otros rincones europeos que han pasado recientemente por las urnas, han abierto una enorme puerta al populismo. El primer ministro era el favorito en los sondeos. Pero su candidatura proeuropea -a favor de una mayor integración de Rumanía en la UE y de su ingreso en el espacio Schengen, que se había allanado en los últimos días tras el visto bueno de Austria- quedó en tercer lugar con el 19,15% de los votos. Apenas 2.000 papeletas le separaron del segundo puesto, que le arrebató una desconocida Lasconi. La extrema derecha representada por George Simion al frente de Alianza para la Unidad de los Rumanos (AUR) fue cuarta con el 12,87% de los sufragios.
Es la primera vez desde 1989 que el Partido Socialdemócrata (PSD) no llega a la segunda vuelta de unos comicios presidenciales en Rumanía y Ciolacu no disimuló la importancia de su derrota, que no augura nada bueno para la formación en vísperas de las elecciones parlamentarias previstas para el próximo domingo. Ayer mismo, el mandatario presentó su renuncia como líder de la formación: "Ha sido una decisión unilateral", aseguró antes de comunicar que no optará a ningún otro cargo en las filas del SPD. "Las reglas de la democracia y la importancia de esta segunda vuelta son mucho mayores que nuestros intereses personales", defendió.
SITUACIÓN DELICADA
Los rumanos tendrán que elegir el 8 de diciembre entre Georgescu y Lasconi como sucesores del liberal Klaus Iohannis -quien no podía optar a un tercer mandato- en la presidencia. Los comicios a dos vueltas se celebran en un momento difícil para el país tanto a nivel interior, por los crecientes problemas económicos, la inflación y el alto desempleo; como en el ámbito internacional, debido a la guerra de Ucrania y la postura agresiva del Kremlin hacia las naciones de Europa del este. En ese contexto ha convencido la campaña atípica del candidato prorruso, fuera de los medios de comunicación tradicionales y centrada en las redes sociales, con mensajes antisemitas, negativos a la OTAN y contrarios al apoyo a la vecina Kiev.
"El pueblo rumano ha clamado esta noche por la paz y lo ha hecho con fuerza. Si los partidos políticos hubieran tenido más tiempo para escuchar y menos para hablar, quizá este grito no habría sido en vano. Ha sido un grito de sufrimiento", proclamó Georgescu, de 62 años, tras conocer el resultado electoral, tan ajustado que no se pudo declarar el triunfo de ninguno de los aspirantes hasta superado el 99% del escrutinio. El ganador ni siquiera aparecía entre los tres favoritos que arrojaban unas encuestas que, en el mejor de los casos, le daban un 10,6% de los votos. Obtuvo más del doble.
MUTISMO EN EL KREMLIN
La prensa rusa se congratulaba ayer de la victoria de "un partidario de una alianza con Rusia", aunque Moscú eludió pronunciarse sobre los comicios rumanos. "No conocemos su postura con respecto a nuestro país", zanjó el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, pese a las reiteradas declaraciones que alinean a Georgescu con muchas de las políticas de Vladímir Putin. En cambio, según recogió la agencia rusa TASS, dio su opinión sobre el actual Ejecutivo de Bucarest: "Es hostil hacia nosotros". El expresidente de Moldavia, el prorruso Igor Dodon, sí celebró que en Rumanía hubiera ganado "la idea del interés nacional" en la primera vuelta de los comicios. Georgescu tendrá que competir el 8 de diciembre con Lasconi, de 52 años. "A todos los que me habéis dado vuestro voto, gracias por vuestra movilización y confianza. Vuestro voto no ha sido para mí, sino para vosotros, para vuestro futuro y el de vuestros seres queridos. Os prometo que lo daré todo para estar a la altura de vuestras expectativas", reaccionó la aspirante conservadora a través de las redes sociales. Unos 18 millones de rumanos están llamados a acudir en un par de semanas de nuevo a las urnas en su país, además de otro millón residente en el extranjero que tiene derecho a voto. Antes, el próximo domingo, los comicios parlamentarios darán pistas sobre si la victoria del populismo es pasajera o, como ha ocurrido en otros países del entorno, esta tendencia se afianza en el escenario político.
Calin Georgescu, el prorruso de extrema derecha que ha impulsado su campaña gracias a TikTok
Es un profesor universitario de 62 años. Representa un auténtico desafío para la política rumana tradicional, y a pesar de afirmar que no es un prorruso, se ha declarado admirador de Vladímir Putin, al que considera "un hombre que ama profundamente a su país". De hecho, en una entrevista en 2022, afirmó que el líder ruso era uno de los "pocos líderes verdaderos" del mundo.
Calin Georgescu desempeñó diferentes cargos durante la década de los 90 en el Ministerio de Medioambiente de Rumanía. Entre 1999 y 2012, fue representante del país en el Comité Nacional del Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente. Fue integrante del partido de extrema derecha Alianza para la Unidad de los Rumanos (AUR), pero en 2022 lo abandonó tras varias disputas internas. Algunos de los miembros de la formación lo acusaron de ser demasiado crítico con la OTAN, además de demostrar una notable afinidad hacia Rusia.
El candidato independiente ha logrado ser el más votado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Rumanía. Los medios de comunicación ni siquiera le hacían caso, ya que no fue ni invitado a los debates de televisión. Sin embargo, los resultados han generado estupor en el paradigma político de Rumanía. Además, su principal herramienta para haber logrado tantos sufragios ha sido TikTok. Su cuenta en la red social cuenta con más de tres millones y medio de 'likes' y más de 274.000 seguidores. Ha sido en estas últimas semanas cuando ha explotado totalmente.
Casi 93 millones de personas habían visto alguno de sus vídeos a la fecha del 18 de noviembre. Cristian Andrei, consultor político, dio la explicación de su éxito: "Es simplemente un tipo que ha sabido utilizar las redes sociales para hacerse visible en un vacío en el que se encuentran muchos rumanos que han perdido el contacto con los partidos políticos, al menos con las élites de Bucarest". Otros analistas coinciden en que el voto a Georgescu es el voto al 'anti-establishment'.
UN "ENVIADO DE DIOS"
Precisamente en sus vídeos ha plasmado sus ideas, entre las que destacan la reducción de independencia de las importaciones o su apoyo a los agricultures. Quiere crear un sistema autárquico en el que Rumanía pueda valerse por sí misma, fomentando el desarrollo y consumo de los alimentos nacionales. Su estilo de discurso es más bien espiritual. No se describe como un candidato al uso, sino como un "enviado de Dios" que viene "a despertar al pueblo rumano para que no siga de rodillas, invadido y humillado". En lo que a política exterior respecta, Georgescu es un firme detractor de la OTAN. Deveselu, una aldea rumana situada en el sur del país, alberga un sistema de defensa del organismo. Se trata de un 'escudo antimisiles' que preocupa al Kremlin. Georgescu atacó a la OTAN por llevar a cabo "una vergüenza diplomática".