Los países musulmanes condenan a Israel pero no acuerdan sanciones
La cumbre árabe celebrada en Riad pide el fin de la guerra aunque no toma ninguna medida concreta por la negativa de cuatro potencias regionales


Publicado el 12/11/2023 a las 05:00
Unidos en el fondo, pero divididos en las formas. Así están los 57 países musulmanes que se reunieron este sábado en la capital de Arabia Saudí, Riad, para acordar una postura común sobre la guerra de Gaza y tomar medidas. Aunque condenaron unánimemente a Israel y rechazaron por desproporcionado el derecho a la defensa que esgrime, fueron incapaces de consensuar sanciones concretas en la declaración final del encuentro.
Esta cumbre extraordinaria nació de la fusión de dos reuniones convocadas para el fin de semana en Riad: una de la Organización para la Colaboración Islámica y otra de la Liga Árabe. Pero, según el portal de noticias Al Araby Al Jadeed, la diferencia de opiniones entre sus miembros llevó a unificarlas en un solo encuentro. El motivo fue que “cuatro países influyentes” de Liga Árabe se negaban a suscribir las medidas más contundentes que se barajaban.
DIVERGENCIAS DE FONDO
Entre ellas, prohibir el uso de las bases de EE UU en Oriente Próximo para suministrar armamento a Israel, congelar las relaciones diplomáticas, económicas y militares con dicho país y utilizar el petróleo para presionar a la comunidad internacional. No fue desvelado el nombre de esas cuatro potencias que se negaban a las medidas, pero todo apunta a estados con fuertes intereses comerciales y políticos con Occidente, como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Egipto y Jordania o Marruecos. El primero es seguro porque, tal y como informa Reuters, Emiratos no tiene intención de cortar sus crecientes lazos económicos con Israel, que han florecido desde que establecieron relaciones diplomáticas mediante los Acuerdos de Abraham en 2020.
Todos los participantes coincidieron en criticar a Israel como “responsable de la continuidad del conflicto y su agravamiento”. Con una sola voz, exigieron un alto el fuego inmediato, la entrada de más ayuda humanitaria en Gaza, la fórmula de los dos Estados para Israel y Palestina y una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
Uno de los puntos insta a “dejar de exportar armas” a Israel para que no sean empleadas contra la población palestina, así como a denunciar ante el Tribunal Penal Internacional sus presuntos crímenes de guerra, como el “desplazamiento de más de 1,5 millones de personas” del norte al sur de Gaza, “los bombardeos alrededor de los hospitales y el asesinato de niños, mujeres, periodistas y sanitarios”.
Junto al anfitrión, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, entre los asistentes destacaron el rey de Jordania, Abdalá II, el emir de Qatar, el jeque Tamin bin Hamad Al Thani, y los presidentes de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás; Egipto, Abdelfatteh al Sisi; Turquía, Tayyip Erdogan; e Irak, Abudl Latif Rashid. Añadiendo morbo a la cita, asistieron el presidente de Irán, Ebrahim Raisi; Turquía, y el de Siria, Bashar al Assad, rehabilitado tras la guerra en su país.
El príncipe saudí, Bin Salman, reafirmó su “condena y categórico rechazo de esta guerra bárbara contra nuestros hermanos en Palestina”. En su discurso inaugural, alertó de que “nos enfrentamos a una catástrofe humanitaria que demuestra el fracaso del Consejo de Seguridad y de la comunidad internacional para poner fin a las flagrantes violaciones de Israel de las leyes internacionales”. Irónicas palabras para alguien a quien perseguirá toda la vida el asesinato y descuartizamiento del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí en Estambul. Su alocución también refleja que, al menos de momento, Arabia Saudí ha aparcado sus planes de normalizar sus relaciones con Israel.
Reencuentro entre Arabía Saudí e Irán
La asistencia del presidente iraní era de extrema importancia porque su país apoya a Hamás, Hizbulá y a los hutíes de Yemen
La reunión de países islámicos celebrada en Riad también sirvió para que el presidente de Irán, Ebrahim Raisi, viajara ayer por primera vez a Arabia Saudí desde que estas dos potencias de Oriente Medio enfrentadas restablecieran en marzo pasado sus relaciones diplomáticas gracias a la mediación de China. La asistencia de Raisi era de extrema importancia porque la república islámica no solo apoya a Hamás, sino también a Hizbulá en el Líbano y a los hutíes de Yemen, que amenazan con propagar la guerra en Gaza abriendo más frentes contra Israel. En el duro discurso que pronunció en Riad, Raisi alabó a Hamás y pidió contra Israel sanciones de petróleo y otras mercancías. “No hay más opción que resistirse a Israel, besamos las manos de Hamás”, manifestó el presidente iraní.
Asimismo, planteó que el ejército del “régimen sionista” sea declarado formalmente una “organización terrorista», promover la creación de un tribunal internacional que examine las posibles responsabilidades penales de Israel y la posibilidad de dar armas a los palestinos si el conflicto persiste.
