EE UU pide retrasar la invasión mientras el ejército israelí urge a entrar ya en Gaza
Hamás liberó a dos rehenes más y negocian la salida de 50 de doble nacionalidad


Publicado el 24/10/2023 a las 07:46
Los militares de Israel repiten cada día que están listos para entrar en Gaza, pero la orden no llega y crece la tensión entre el ejército y un Gobierno al que Estados Unidos ha aconsejado retrasar la operación terrestre. En la tercera semana de guerra, con más de 5.000 palestinos y 1.400 israelíes muertos, la mayoría civiles a ambos lados de la verja de separación, los bombardeos se intensifican y la diplomacia trabaja contra el reloj para lograr recuperar a más rehenes.
De hecho, el ala militar de Hamás soltó anoche a Nurit Yitzhak y Yocheved Lifshitz, de 85 años, tras la mediación de Qatar y Egipto. El portavoz de la milicia, Abu Obaida, explicó que el domingo se trató de liberar a las dos mujeres, pero Israel rechazó la operación, una acusación que fue negada más tarde por el Gobierno de Netanyahu. Obaida precisó que las soltaron “por razones humanitarias y médicas”. A estas dos exrehenes, que se suman a la madre y la hija estadounidenses liberadas la semana pasada, podrían unirse en breve otros cincuenta cautivos con doble nacionalidad. Según el canal israelí, i24News, equipos de Cruz Roja viajaban anoche a Jan Yunis, al sur de la Franja, en previsión de que se consumase la entrega. Pero el Wall Street Journal alejó más tarde esta posibilidad, a no ser que se alcance un acuerdo para la entrada de combustible.
Por otro lado, por tercer día consecutivo volvió a entrar ayuda humanitaria por Rafah y en las próximas horas este paso con Egipto podría abrirse también para permitir la salida de los extranjeros que quedaron atrapados en la Franja. La llegada de suministros fue la única nota positiva en una Gaza que registró medio millar de muertes en un día por las descargas de la aviación israelí.
Ante las informaciones en la prensa local que apuntan a la falta de sintonía entre políticos y militares en un momento crítico de la historia de Israel, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, el titular de Defensa, Yoav Gallant, y el jefe del Estado Mayor, Herzl Halevi, emitieron una declaración conjunta para aclarar que trabajan “en estrecha y plena cooperación” y dejar claro que existe “una confianza plena y mutua y una clara unidad de propósito” entre los tres. El comunicado llegó en una jornada marcada por una información de The New York Times que apuntaba a que Israel no da el paso de invadir Gaza debido al consejo de Washington de retrasar esta nueva fase. Los militares están dolidos por el colosal error de seguridad que permitió la matanza de Hamás y quieren recuperar la confianza ciudadana con una batalla contra el grupo atrincherado en Gaza. Los mandos consideran que sólo entrando por tierra pueden acabar para siempre con la amenaza que supone un grupo como este.
Sin embargo, el diario estadounidense reveló que Joe Biden habría pedido tiempo a Netanyahu para afrontar la crisis de los rehenes, facilitar la entrada de ayuda humanitaria y la salida de los extranjeros de Gaza, así como para preparar a sus tropas en la región ante eventuales ataques de grupos próximos a Irán. En una entrevista con NBC, el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, señaló que cuando se produzca la invasión, “esperan una escalada por parte de grupos próximos a Irán contra sus fuerzas” y están dando pasos para “garantizar su seguridad”. Por ejemplo, en Irak, donde el Pentágono cuenta con 2.500 hombres que las milicias chiíes tienen en su diana.
Mientras, en la Franja la crisis humanitaria se agrava con el paso de cada minuto. Desde la agencia de la ONU para los refugiados palestinos calificaron la situación de “catástrofe” y en los campos para desplazados levantados en puntos como Jan Yunis la población recibe unos pedazos de pan y le permiten llenar cuatro botellas de agua cada tres días. El Ministerio de Salud gazatí, controlado por Hamás, informó de la aparición de numerosos casos de varicela y sarna. La diarrea también se está propagando debido a la falta de higiene y al uso de agua no tratada. Las cosas pueden ponerse aún peor porque Israel reitera su llamamiento a evacuar los hospitales de Al Quds y Al Shifa, los centros de referencia en la Ciudad de Gaza.

