Isidro Marín, 75 años de su alternativa

Isidro Marín (dcha.) recibe la alternativa de manos de su hermano Julián
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Isidro Marín (dcha.) recibe la alternativa de manos de su hermano Julián

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Julián Marín Mencos

Publicado el 11/07/2026 a las 05:00

Isidro Marín fue el menor de los muchos hijos que tuvo Bernabé Marín, hortelano de profesión y típico tudelano de la época en que le tocó vivir. Bernabé se casó dos veces. Tras enviudar de la que fue su primera mujer, con la que tuvo 10 hijos, se casó en segundas nupcias con Amalia, mucho más joven que él y con la que tuvo otros 8 hijos. Isidro fue el más pequeño de todos ellos. De cómo esta familia dedicada a la tierra y a la huerta, dio al mundo a los dos toreros navarros por excelencia, es un misterio. Intuimos que la afición de Isidro a los toros, le vino dada por su hermano Julián algo mayor que él y que comenzaba a triunfar en ese mundo taurino, a viajar y a llevar algo de dinero a la casa familiar, cuando Isidro contaba con tan solo unos once años. La familia Marín era humilde, residía en la calle Capuchinos frente a la iglesia y Bernabé, un castizo tudelano, sacó adelante a sus numerosos hijos trabajando de sol a sol, no solo en sus tierras sino en otros campos ajenos.

Isidro comenzó a dar los primeros pasos en el mundo taurino cuando apenas tenía 17 años, deslumbrado por los éxitos de su hermano. Las crónicas hablan de que era más fino que Julián, más estilista, buen muletero y bastante buen estoqueador.

Sus inicios comenzaron de la mano de su hermano, y junto a él empezó a probarse como becerrista. En agosto de 1943, con 17 años, ayudó a su hermano en un festival a beneficio de las Siervas de María en Tudela y un mes más tarde ya se anunciaba en Sangüesa en una novillada. El 28 de septiembre de 1945, actúan ya los dos hermanos en Arnedo.

Cuatro orejas, dos rabos y una pata

Su primera actuación seria en Tudela fue en el año 47, con traje de luces. Ese noviembre se presentó en Barcelona consiguiendo un gran triunfo y saliendo a hombros, al igual que en el año 1948 en el que ya triunfó no solo en Barcelona sino en muchas plazas importantes. En Pamplona, en un festival en julio de 1948, estuvo apoteósico según las crónicas. Y en Sanfermines del 49 ya toreó con Litri y Ordóñez, estando muy bien. Un año después se presentó en Madrid, pero la tarde no le fue propicia a causa del horrible ganado que salió de toriles. Ese año en una corrida mixta en Lérida llego a cortar 4 orejas, dos rabos y una pata. En el 50 alternó en Zaragoza con Aparicio y Litri, cuajando Isidro dos grandes faenas.

Hay que decir que la época que a Isidro le toco vivir en los ruedos está marcada por una terna de matadores como pocas veces se han dado, fueron novilleros que toreaban más corridas que los propios matadores. Los años de Miguel Báez El Litri, que tomó la alternativa en el 49, Julio Aparicio que hizo lo propio en el 50 y Antonio Ordóñez en el 51. Isidro en su primera época coincidió en muchas tardes con estas figuras saliendo en algunas mejor parado que éstos. Porque a Isidro siempre le gustó coincidir con estos monstruos del toreo.

Alternativa triunfal en Pamplona

Tras varios años de novillero cosechando faenas exitosas, el 11 de julio de 1951, hace ahora 75 años, Isidro tomó la alternativa en Pamplona de manos de su hermano, en una corrida en la que Isidro consiguió un gran triunfo. Alternaba con su hermano que le dio la alternativa, Rafael Llorente y Diamantino Vizeu como testigos. Tras dos maravillosas faenas, Isidro cortaría al primero de sus toros una oreja y las dos orejas y el rabo al segundo, saliendo en volandas, a hombros de los mozos de las peñas. Una alternativa de las que recuerdan los aficionados para siempre. Unos días más tarde Isidro ofreció el capote de paseo de ese día memorable a San Fermín.

El año 1951 sería el más importante de Isidro, no solo por tomar la alternativa sino porque toreó 16 corridas desde mitades de julio hasta final de temporada y en estos 33 toros (en una toreo tres morlacos), consiguió 53 orejas 12 rabos y dos patas, unas cifras de récord que muy pocos consiguen.

A partir de su alternativa, Isidro tuvo un par de años en que cada corrida que toreaba se convertía en un gran éxito y su nombre comenzó a sonar en las grandes plazas del norte y centro de la península. Torero de gran honradez daba todo lo que tenía cada tarde y el público se lo agradecía con orejas.

El día de San Fermín de 1952 en Pamplona alternó con Dominguín, Martorell y Ordóñez. A base de arriesgar les ganó la partida y salió a hombros. El 10 de agosto de ese año, en Huesca, tuvo lugar una de las mejores corridas de Isidro, alternando con Dominguín y Ordóñez. Los tres matadores realizaron faenas memorables.

La cornada que truncó su carrera en Xátiva

Por desgracia su carrera se vio truncada por la gravísima cogida que sufrió en Xátiva el 15 de agosto de 1952. Isidro en el segundo sufrió una herida tremenda en el muslo derecho, en principio diagnosticada como de cuatro centímetros. Al llegar a las 11 de la noche al sanatorio de La Alameda de Valencia, se vio que tenía seccionadas las venas safena y femoral. El estado de Isidro era gravísimo y solo la pericia del doctor Serra salvo la vida del torero navarro. Durante días estuvo entre la vida y la muerte.

Finalmente se recuperó, pero sin embargo (según las palabras del crítico taurino Jorge Ramón Sarasa) “aquella tarde perdió Navarra uno de los toreros más grandes que podíamos haber tenido, porque Isidro continúo toreando, pero las cosas ya no fueron igual. Hasta entonces había sido sencillamente imparable su brillantísima carrera taurina, una carrera jalonada por la estética, por la belleza, por la suavidad, por aquellos estatuarios sencillamente inolvidables, emocionantes”.

Isidro siguió de matador varios años más y a pesar de torear no muchas corridas, tendría aún grandes triunfos. Uno en Valencia en el 58, junto a Ordóñez, Jaime Ostos y Chamaco. El matador tudelano enardeció al público salvando una tarde aburrida hasta entonces. Isidro torearía no solo en España, sino con su hermano en plazas de América, también en Mozambique, colonia portuguesa, y en varias plazas francesas.

La retirada llegó en 1961, también en Pamplona

Finalmente, Isidro, viendo que las corridas eran más escasas cada año y que se movía en la zona media baja de la tabla de matadores, decidió retirarse de los ruedos, en Pamplona el 16 de julio de 1961, en una corrida postinera con los hermanos Peralta por delante, Curro Girón y Mondeño. Isidro vestía un traje de luces gris y oro con cabos negros seguramente como luto a una profesión que amaba.

Poco después de su retirada, casó con la pamplonica Marisol Mencos Oyaga, con la que tuvo dos hijos, Julián y María Elena.

Entre los años 1943 hasta que toma la alternativa en 1951, Isidro toreó un total de 81 festejos entre festivales y novilladas sin picadores (33) y novilladas con picadores (48). Como torero de alternativa toreó 144 festejos, entre festivales y corridas mixtas (54), corridas en España y Francia (67) y corridas en Sudamérica o Sudáfrica (23).

Decir que tras el triunfo apoteósico que cosechó en su alternativa, Isidro continuó imparable todo ese año. Desde julio a final de esa temporada, toreó 33 toros y corto 53 orejas, 12 rabos y dos patas. De esta forma, cosechando éxito tras éxito, siguió hasta la gravísima cornada de Xátiva en agosto de 1952, que marcó un antes y un después.

En Pamplona Isidro toreó tres novilladas los años 1947, 1949 y 1950 en la que cortó dos orejas y en tres festivales en 1945, 1947 y 1948 cortando 5 orejas y tres rabos. Tras la alternativa y hasta su retirada en 1961 toreó nueve corridas en 1951, 1952 que lo hizo en dos ocasiones, 1953 en dos ocasiones, 1954, 1956, 1958 y 1961 cortando 15 orejas y un rabo. Intervino también en cuatro festivales en los años 1952, 1957, 1960 y 1961 cortando cuatro orejas y un rabo. En total actúo en 19 ocasiones.

Por su parte, en su ciudad natal, Tudela, tuvo 23 intervenciones. Actuó en 9 ocasiones en su época de novillero (1943 a 1951), y cinco como becerrista o en festivales en 1943, 1944, 1945, 1946 y 1948, en los que cortó cinco orejas y un rabo. Cuatro lo hizo de traje de luces en 1946, 1947, 1948 y 1949 cortando 9 orejas y un rabo. Ya como matador de toros (1951-1961) intervino en 14 ocasiones: ocho corridas con trajes de luces en 1951 (dos veces), 1953, 1954, 1956, 1957, 1958 y 1959, en las que cortó 20 orejas y tres rabos; y en seis festivales en 1953 (en dos ocasiones), 1955 (dos veces) 1956 y en 1962 como despedida, cortando 11 orejas y un rabo.

Isidro siempre se sintió torero, amaba la profesión, el albero, el ambiente taurino y tras dejar de ser matador de toros, tuvo otra segunda etapa como doblador de encierros en Pamplona y otra tercera etapa taurina como asesor de Pamplona hasta su fallecimiento.

Muy querido en Tudela, en el año 1956 se formó una peña con la denominación de Isidro Marín, unos meses más tarde ya tenía 200 socios. Esta peña duró muchos años y posteriormente fue la encargada de gestionar el Grupo Deportivo Educación y Descanso (más tarde SDR Frontón) con sus instalaciones, piscina y frontón.

La jota que le dedicaron en su día hacía referencia a ese origen y rezaba así: Isidro tiene un capote, que se lo bordó Santa Ana, con oro de las Bardenas y flores de la Mejana.

Isidro era tudelano, su carácter ribero se observaba por los cuatro costados, su humor, su honradez, su don de gentes, sus generosidad le caracterizaban como persona de la orilla del Ebro, pero Isidro amaba Pamplona, y los pamploneses querían a Isidro con locura. Todo el año vivía para los Sanfermines. Allí, alternando con mozos, con toreros, con aficionados, imbuido en este mundo taurino era feliz, allí estaba en su ambiente. Allí tenía grandes amigos, alguno “hermano” como solía decir, allí tenía al Club Taurino, los bares y tertulias donde se hablaba de toros. Su mundo. De hecho, a pesar de su enfermedad aguantó siendo asesor hasta el año de su fallecimiento en diciembre de 1991. En Pamplona tomó la alternativa, en Pamplona se retiró y en Pamplona cosechó grandes éxitos, en Pamplona estuvo años y años de doblador y más aún de asesor, y es que en Pamplona se sintió siempre como en casa.

Andando a Valencia tras la gran riada

A Isidro también se le conoció en toda España por la gesta que en 1957 protagonizó. El 14 de octubre de ese año Valencia sufrió lo que se conoció como la gran riada, una inundación que afectó a toda la ciudad, ocasionando grandes destrozos.

Toda España se volcó en ayudar a los afectados y se organizaron subastas, festivales, desfiles, corridas de toros, etc. Isidro profundamente religioso, se ofreció para torear en Pamplona, actuando gratuitamente, pero en noviembre saltó la noticia de que el matador navarro iría de peregrinación andando desde Pamplona a Valencia, recaudando donativos. El miércoles 13 de ese mes saldría de la capital y el 19 llegaba a Tudela donde el recibimiento fue apoteósico, las calles llenas de gente mostraban el cariño a su paisano.

Hubo actos, recogida de donativos y visita a Sana Ana. Isidro fue pasando por pueblos y ciudades en su ruta a Valencia, recogiendo las aportaciones y el cariño de todos los habitantes de esas localidades, Finalmente el 14 de diciembre llegó a Valencia. Miles de personas se agolpaban por el recorrido. Isidro fue a la basílica de Nuestra Señora de los Desamparados y al Ayuntamiento. Valencia se volcó con este torero navarro y muchos tudelanos acudieron a esa ciudad. Una pancarta de la peña tudelana que llevaba su nombre rezaba: “La Peña Taurina Isidro Marín de Tudela (Navarra) saluda a Valencia y a Isidro en su mejor paseíllo”.

Este es el semblante del torero tudelano, porque Isidro se sintió torero hasta el final y como dijo una vez: uno es torero toda la vida, aunque se haya retirado de los toros. Isidro murió en Pamplona, el 11 de diciembre de 1991, tras una larga enfermedad, dejando de luto a la afición navarra, que perdía uno de sus toreros más honrados y queridos, en la plaza y fuera de ella.

En su ciudad natal una placa señala en la calle Capuchinos la casa donde nacieron los hermanos Julián e Isidro Marín, y también en el patio de caballos de la plaza de toros de la capital ribera las peñas tudelanas colocaron una placa el 25 de julio de 1976, con motivo de las bodas de plata de su alternativa.

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