De elecciones y...
Publicado el 02/11/2026 a las 08:20
Ya estamos en campaña electoral de manera oficiosa. Toda democracia tiene su buena dosis de egoísmo electoral. No pocas veces se vota en función de cómo me ha ido durante esta o cualquier legislatura. Mientras me haya ido bien, me olvido de otros asuntos que me importan menos, sobre todo si los protagonistas son de mi cuerda ideológica. Y me da igual lo que hagan (...). Y esto prevalece a la hora de depositar el voto en la urna. No todos son así. Por fortuna. Y como corresponde a todo proceso democrático debemos tener presente todo lo acontecido en la legislatura que se juzga en estas elecciones. Y frente a algunos apartados positivos -subida de las pensiones-, el Gobierno socialista se ha caracterizado por hacer de la mentira política su actuación habitual, máxime si ésta ha derivado en comportamientos traicioneros, al margen de escándalos, presuntos o reales, de todos conocidos. Quizá uno de los ejemplos más inaceptables fue el producido en Madrid y Barcelona: la culminación de la amnistía de los que vulneraron la Constitución hace casi diez años. El señor Comín la prometió por “imperativo ilegal” para poder recoger el acta de eurodiputado.
Y Lluis Puig regresó a Tarrasa y fue izado a hombros en señal de victoria y, ya en Barcelona, fue recibido en loor de multitudes en el Parlamento catalán. No me extraña que dijera: “Catalunya, 2-Estat Espanyol,0”. Y con razón. Han conseguido todo lo que se han propuesto. Y lo pueden volver a intentar: han derogado el delito de sedición; modificado a conveniencia la malversación… En fin. Tal vez se guarden algún as bajo la manga política. Veremos. Y todo ello gracias a un Gobierno que prometió lo contrario de lo que después realizó. Y a un Tribunal Constitucional a su servicio impagable.Tiene razón la presidenta del Gobierno de Navarra: la ciudadanía tiene la última palabra en las urnas. Es el momento de aprovecharla con sentido ético y ejemplar. Virtudes indispensables en todo proceso democrático que se precie, incluso por encima de las ideas de cada persona.
Jesús Mª Fuente Langas