Auf Wiedersehen, Friedrich Riehle


Publicado el 23/10/2026 a las 11:41
Friedrich Riehle, a quien todos conocimos como 'Fish', falleció en Pamplona el pasado 12 de octubre. Quiso el destino que se marchara precisamente el Día de la Hispanidad, él, que hablaba perfectamente español pero que nunca perdió su acento alemán, por muchos años que viviera entre nosotros. Seguro que le habría hecho sonreír.
Nació en Alemania y llegó a Navarra, donde construyó su vida, su casa, su familia y su trabajo. Amante del campo, de la caza y de los animales, durante años regentó una ortopedia en el barrio de Iturrama, donde fabricaba a mano plantillas, brazos y piernas.
Cuando era pequeña y paseaba por el taller, al ver aquellas piernas y brazos me parecía que fabricaba maniquís o incluso muñecas gigantes, que a veces hasta me daban un poco de miedo. Tardé años en entender que aquello no eran juguetes, sino pedazos de vida que esperaban a su dueño. Fish hacía posible que un niño volviera a correr, que alguien que lo había perdido todo en un accidente pudiera levantarse otra vez, que una persona mayor siguiera saliendo a pasear. Con sus manos devolvía a la gente la posibilidad de seguir adelante.
Pero su obra más bonita fue su familia. Deja a su mujer, Tina, que lo acompañó en la salud y en la enfermedad, y a su hija Susana, que fue siempre su alegría y su orgullo.
En Alemania, cuando un cazador se va, los suyos lo despiden con una sola palabra: Waidmannsruh, el descanso del cazador. Así lo despedimos hoy, con la certeza de que no es un adiós, sino un Auf Wiedersehen: hasta que nos volvamos a ver.
Así que, Waidmannsruh, Fish. Todos tus amigos no te olvidaremos.