La educación del futuro
Publicado el 19/10/2026 a las 07:29
Hay que hablar de la educación del futuro precisamente porque no sabemos bien como será la educación del futuro. La estructuración de la propia ignorancia es el punto de arranque para averiguar cómo será el futuro. Para Thibon “la verdadera cultura se caracteriza por la profundización de la ignorancia. El hombre culto no es el que resuelve todos los problemas, sino aquel que al profundizar en los problemas, ve ampliarse hasta el infinito los misterios que ocultan”.
Cuando no se puede disponer de todos los datos es bueno ser imaginativo, aunque se incurra en equivocaciones. Toffler pone un ejemplo: los cartógrafos medievales elaboraron mapas de un mundo que no habían conocido. Eran mapas con errores, pero sirvieron, primero, para explorar el mundo, y después, para hacer mapas mejores.
Un punto de referencia para indagar acerca de la educación del futuro son los retos actuales del cambio social para la educación. El cambio social se produce a una velocidad tan grande que el entorno se está volviendo ajeno para muchas personas. El hombre de hoy tiene el riesgo de ser un extraño en su ambiente. El cambio acelerado modifica el sentido del tiempo. En el pasado, lo ideal era la permanencia. El hombre construía cosas para que durasen. Actualmente las cosas no se hacen para que duren; se construyen a corto plazo. Estamos en la economía de la transitoriedad: usar y tirar. Es más barato sustituir que reparar.
El ritmo del avance tecnológico se ha incrementado espectacularmente en los últimos años. Una muestra de ello es que desde el inicio del siglo XX se ha reducido en más del 60% el tiempo transcurrido entre la idea creadora y la aplicación práctica de esa idea.
La aceleración del progreso científico y técnico está originando un envejecimiento prematuro de los saberes. Todos los profesionales necesitan una actualización permanente.
El cambio acelerado tiene importantes consecuencias y retos para la educación. Primer reto: ¿cómo hacer compatibles dos necesidades crecientes de la sociedad, más y mejor educación? Se necesitará ofrecer más educación, debido a que crecerá el número de estudiantes, se prolongará la escolaridad y aumentará el contenido de los planes de estudio. Además, será preciso ofrecer mejor educación en una sociedad en constante transformación. Segundo reto: ¿cómo podrá adaptase el hombre al carácter cada vez más técnico de la sociedad sin renunciar a su libertad? No se trata de rechazar la técnica. La técnica ofrece muchas posibilidades al hombre para su propio desarrollo como hombre . La técnica es un medio que puede ser bien o mal utilizado. La técnica es para el hombre y no al contrario.
Tercer reto: en una sociedad de cambios acelerados las personas se encontrarán con problemas inéditos para los que no disponen de soluciones aprendidas previamente. Esta situación obliga a desarrollar la capacidad de inventiva. También es importante la previsión: ¿cómo saber a tempo qué tipo de preparación es la que menos envejece; qué tipo de capacitación es la que posee mayor poder de transferencia a situaciones nuevas?
Cuarto reto: ¿cómo mantener un concepto estable de sí mismo en un mundo de excesiva incertidumbre? Alvin Toffler acuñó en 1965 el término “shock del futuro” para designar la tensión y desorientación que se provoca en las personas al obligarlas a un cambio excesivo en un lapso de tiempo demasiado breve. Habla de un desequilibrio entre la velocidad del cambio en el entorno y la limitada rapidez de reacción del hombre. Muchas personas padecen hoy estados de ansiedad a causa de no saber o no poder adaptarse al ritmo del cambio.
Gerardo Castillo Ceballos. Doctor en Pedagogía. Profesor emérito de la Universidad de Navarra