La fuerza del cuidado y el resto que nos une
Publicado el 25/09/2026 a las 07:31
Ante la celebración de la Semana Internacional del Alzhéimer, escribo estas líneas desde una doble perspectiva: dar las gracias y pedir mayor compromiso social y administrativo. Soy hija , cuidadora de una madre con Alzheimer y a su vez soy enfermera . Mi madre lleva ocho años conviviendo con esta enfermedad y, sumando los años en los que también cuidamos a mi padre, mi familia acumula ya 13 años dedicados al cuidado.
En primer lugar, quiero agradecer a las familias, cuidadores y profesionales sanitarios y sociosanitarios por su cuidado. Sé bien lo que supone esta labor diaria: responder a la misma pregunta decenas de veces en un día, no saber qué decir cuando buscan a sus seres queridos que ya no están, “manejar” enfados “repetitivos” por no encontrar respuestas a una realidad que ya no es la suya y que no comprenden.
Gracias a todos los que sostenéis a nuestros mayores con una paciencia infinita y un cariño incondicional. Sin embargo, no podemos ocultar que el alzhéimer es una enfermedad larga, desgastante y compleja. Tras más de una década de entrega continuada, nos damos cuenta de que la soledad, el agotamiento físico y emocional se apoderan de quienes cuidamos en muchos momentos a lo largo de esta enfermedad. Nadie debería recorrer este camino sin apoyo.
Como enfermera, sé que a veces es difícil gestionar servicios de apoyo, respuestas o estrategias que nos ayuden a cuidar. Por ello, necesitamos un mayor compromiso de las instituciones y de la sociedad en su conjunto. Necesitamos un entorno empático, recursos para la investigación, redes de apoyo eficaces y servicios que sostengan de verdad a las familias.
El alzhéimer no es un problema personal; es un reto social y económico.
No dejemos solos a quienes padecen esta enfermedad ni a las familias que llevamos años prestándoles cariño y memoria.