Hecatombe
Publicado el 12/07/2026 a las 09:00
No encuentro otra palabra en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua para definir una desgracia, una mortandad , un cataclismo, un desastre o una catástrofe de enormes dimensiones como el término hecatombe. Al leer diariamente Diario de Navarra tengo la oportunidad de pronunciarla para mis adentros varias veces. Si no es un terremoto es un incendio, una guerra encubierta, un atentado, un accidente ferroviario o aéreo . La sonoridad de las sílabas de hecatombe se impone a su significado. Hecatombe (del griego hekáton, cien y boús, buey) , cien bueyes según la mitología de la Antigua Grecia griega, es el significado primigenio , según se recoge en el primer diccionario oficial del idioma español, Diccionario de Autoridades del siglo XVIII. Aquellos griegos y gentiles utilizaban hecatombe para describir el sacrificio de cien reses de una misma especie , cuando se hallaban afligidos por alguna plaga mortal, que habían padecido . Durante muchos siglos sólo significó un rito religioso. Ahora en el lenguaje cotidiano y literario una hecatombe es una catástrofe, un infortunio o una calamidad de enormes dimensiones. Para definir el terremoto tan sobrecogedor que ha sufrido la castigada Venezuela no encuentro otra palabra tan sonora que describa con tanta precisión sonora este acontecimiento tan mortífero, tan devastador y tan cruel. Lo mismo se puede aplicar al incendio forestal de los Gallardos en Almería con sus desaparecidos, muertos, heridos y destrozos.