Hoy no es volver al pasado
Publicado el 09/06/2026 a las 07:18
Según las encuestas y los últimos resultados autonómicos, el cambio de gobierno nacional parece cercano. Pero el problema no es quién gobierne, sino la incapacidad de la política para responder a lo que de verdad importa. Mientras el mundo avanza a una velocidad inédita, la vivienda es inaccesible, la sanidad se tensiona, la educación pierde rumbo y la tecnología impone cambios sin control. Y, aun así, el debate público sigue atrapado en consignas, trincheras ideológicas y cálculos electorales. La política ha dejado de ser una herramienta para resolver problemas y se ha convertido en un fin en sí misma. Se habla mucho de relato, pero poco de soluciones. Se invoca el pasado como refugio, como si repetir viejas fórmulas fuera suficiente en un presente que ya no se parece en nada. Entretanto, la ciudadanía lo tiene claro: vivir con dignidad, sin deudas asfixiantes, con acceso a vivienda y con un futuro previsible para sus hijos. Nada de eso parece estar en el centro de la acción política. Y mientras tanto, los avances tecnológicos aceleran aún más la brecha entre instituciones y sociedad. La pregunta ya no es cómo adaptarse, sino quién está dispuesto a asumir el coste de no hacerlo.
Porque hoy, el verdadero problema no es el pasado. Es la falta de respuestas en el presente.