Subversivos de la esperanza
Publicado el 08/04/2026 a las 07:35
Cuando tanto se habla de paz en este mundo que destruimos cada día, desde Oriente hasta Occidente, nos preguntamos: ¿Qué hacemos realmente? ¿Somos guerra o queremos ser instrumentos de paz? Es posible la Resurrección, con Francisco de Asís, el hermano de todos, todos.
Es posible, hermano, es posible: que un Cristo pobre y resucitado traiga “Paz y Bien” a cada costado, y lo imposible se vuelva visible.
No fue un visionario de humo y viento, fue el Hermano que el paso sostuvo, que vivió hasta sus últimas consecuencias y es hoy respuesta y aliento.
Resurrección es el arte de la espera: es amar en la noche, sin mapas, sin dueño, es humildad que transforma el empeño y sencillez que la vida libera.
Nada es nuestro. Nacimos para el don: para los esclavos de nuestros submundos, para el sediento y el que está saciado, para el que busca un amor vinculante y no encuentra en el mundo rincón.
Seremos por fin hombres de Resurrección cuando, al olvidarnos, seamos semilla, viviendo esa “peligrosa” y santa rebeldía: la del Evangelio y su rebelión.