La IA avanza, la política, retrocede
Publicado el 15/12/2025 a las 07:27
La industrialización de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX condujo a la democratización de la sociedad como consecuencia de la Revolución Francesa, en la misma época. La evolución del conocimiento humano trajo más avances en el siglo XX, con la informática y las comunicaciones con dispositivos móviles. El presente siglo nos ha traído la robotización y la inteligencia artificial, mientras los sistemas políticos no se han adaptado a estas transformaciones, generando inestabilidad e incertidumbre en los ciudadanos. No es de extrañar la actual radicalización y polarización al intentar reproducir épocas del pasado sin entender ni comprender que los sistemas y herramientas productivos, si no van acompañados de transformaciones en los sistemas políticos, generan la desafección actual de los ciudadanos hacia la gobernabilidad del país.
Se habla mucho de la corrupción, de la judicialización de la vida pública, mientras no se aportan soluciones reales a las demandas sociales. ¿Seguimos necesitando representantes democráticos que no resuelven los problemas actuales? Vamos a las urnas sin ilusión, sin ninguna garantía de soluciones. ¿Para cuándo la democracia líquida, con gestores sin ideologías que resuelvan las demandas de los ciudadanos? Estamos en un club europeo basado en un pasado que no tiene futuro. La IA avanza a velocidades hipersónicas, mientras la política está paralizada.