La infancia que el mundo deja atrás
Publicado el 30/11/2025 a las 08:24
Las recientes informaciones de Naciones Unidas alertan sobre una realidad alarmante: millones de niñas, niños y adolescentes siguen expuestos a altos niveles de violencia, mientras que otros tantos ven vulnerado su derecho a una educación digna. Los ataques a menores, el reclutamiento forzoso, la violencia sexual y la destrucción de escuelas continúan aumentando en zonas de conflicto, dejando a la infancia sin protección y sin futuro. A esto se suma un dato estremecedor: unos 610 millones de niños en el mundo sufren la violencia de pareja contra sus madres. Paralelamente, la brecha educativa entre quienes viven en entornos seguros y quienes crecen en crisis humanitarias se ensancha cada año. La falta de acceso a una escuela segura y de calidad condena a estos menores a una desigualdad que los acompañará toda la vida. Un ejemplo paradigmático es Ucrania, que inicia su cuarto año escolar en guerra, con 4,6 millones de niños afectados por las hostilidades.
La sociedad no puede mirar hacia otro lado cuando sus niños quedan atrás. La violencia solo genera más violencia; es lo que estos menores están aprendiendo, porque han nacido en una época y en entornos profundamente inseguros. No es de extrañar que el futuro se vuelva aún más violento si no actuamos ahora. ¿Cuál es la solución? En un mundo globalizado en transporte y comunicaciones, ningún territorio será ajeno a esta lacra social. Proteger a la infancia es, literalmente, proteger nuestro futuro común.