Estudio 2º de Bachillerato: la vida son números
Publicado el 17/11/2025 a las 07:32
La vida son números, y a veces da la sensación de que estamos atrapados en ellos. Todo funciona a base de cifras: el dinero que entra, el dinero que sale, lo que cuesta simplemente vivir. Si no llegas a fin de mes, si no puedes permitirte ciertas cosas básicas, parece que el sistema te deja claro que vales menos. Esa dependencia económica constante, esa
sensación de que sobrevivir es una operación matemática diaria, pesa más de lo que se reconoce. Y lo peor es que crecemos acostumbrándonos a ello, como si fuera lo más normal del mundo. Y luego está segundo de Bachillerato, el año en el que esa lógica numérica se multiplica. Todo el mundo te avisa de que es duro, pero hasta que no lo vives no entiendes cuánto. El nivel sube de golpe: más temario, más exigencia, más velocidad y menos margen de error.
Tras solo una primera evaluación ya notas que vas al límite, que cada décima cuenta y que cada trabajo o examen puede abrirte o cerrarte puertas. La presión no es solo académica: es la idea de que tu futuro entero depende de resultados que a veces ni siquiera reflejan tu esfuerzo real.
Tras una primera evaluación reveladora, toca seguir. Los estudiantes seguimos aquí, intentando avanzar a pesar de la presión, la incertidumbre y el miedo a no llegar. Quedan meses por delante y, aunque el camino sea exigente, hay metas que solo se alcanzan manteniéndose firme. Ojalá algún día el sistema entienda que detrás de cada número hay una persona. Mientras tanto, nos toca seguir trabajando.
Óscar Royo Sánchez estudiante de segundo Bachillerato de IES Padre Moret Irubide