Redes y silencio
Publicado el 13/11/2025 a las 07:35
Uno de los fenómenos más característicos de este siglo son las redes sociales. Nacieron con la intención de conectar a las personas a través de dispositivos digitales, pero con el paso del tiempo su significado ha cambiado mucho.
Algunos las usan para insultar o acosar desde el anonimato, sin límites ni consecuencias. Otros, en cambio, las aprovechan para compartir conocimiento, creatividad e innovaciones, especialmente en el ámbito científico.
Sin embargo, no en todos los lugares del mundo las redes sociales significan libertad. En países como Arabia Saudí, utilizar una plataforma para denunciar una nómina impagada puede acabar con la persona en la cárcel o, en el caso de una mujer, por divulgar un vídeo con una vestimenta considerada inapropiada. En este universo digital en el que vivimos, los seres humanos nos movemos entre distintos grados de libertad: unos rozando el libertinaje y otros atrapados en un sistema que recuerda épocas en las que la dignidad y los derechos eran un lujo. Y si no, que se lo pregunten a las mujeres de Irán o Afganistán. Vivimos en un mundo profundamente desigual, también en el ámbito digital. A pesar de los avances científicos y tecnológicos, seguimos arrastrando viejas injusticias. Porque escribir, opinar o simplemente mostrar una fotografía no es algo que todos los ciudadanos del planeta puedan hacer sin miedo.
Y entonces uno se pregunta: ¿Qué ha sido del capítulo de los Derechos Humanos?