Para Vito y enemigos. Sin acritud
Publicado el 02/11/2025 a las 08:31
Jueves. Cuatro de la tarde. Un parque. Sol. Una chica juega con su perro. Se oye el ruido de una ambulancia. Un joven corre para desfogar el cansancio de la jornada. Dos enamorados -de los de antes- pasean aprovechando el buen tiempo. La brisa me da en la cara y pienso: ¿Por qué me han cancelado las clases?
Una pena. Rezo un rosario distraído mientras se me ocurre escribir esto. A dos semanas de los exámenes, un médico lo último que quiere es cambiar sus rutinas. Pero entre Vito Quiles y “Elmos Quito” que les ha picado a todos los que se han sentido provocados, la vida vuelve a recordarnos que el hombre es el único animal que cae dos veces sobre la misma piedra.
Entre medias una carta oficial, una historia, una clase presencial que pasa a ser on-line y en menos de un cuarto de hora vuelve a programarse para mañana… Y mucha gente que no puede seguir su vida normal porque estamos empeñados en volver a vivir una guerra que terminó hace más de 80 años.
El problema está en el diálogo. Es una de las palabras más pronunciadas y menos respetadas. Se nos olvida que para dialogar no solo hay que hablar; también hay que escuchar. Buscar la verdad. Quizá es eso lo que intentan los que invitan a una cerveza a la misma hora que otros se dan cita para destrozar todo lo que encuentren. Una vez, un profesor de filosofía debatiendo en clase con un alumno le dijo: “Jose, Jose: Sin acritud”. ¿Seremos capaces de superar lo que nos separa y pensar en lo que nos une? “Divide y vencerás” . Solo hay uno que está interesado en conseguirlo y ya lo avisó Benedicto XVI hace muchos años.
Fernando Gil-Casares Milans del Bosch . Estudiante de Medicina de la Universidad de Navarra.