Todos callados y la sanidad, por los suelos
Publicado el 29/09/2025 a las 07:20
Recuerdo, no hará muchos años, que existía una plataforma por la sanidad pública navarra; salía a las calles en manifestación y protestaba por el deterioro en las prestaciones. Ahora, creo que fue un sueño. Al parecer, esa sanidad pública por la que se gritaba en las calles ha quedado, por lo que cuentan, veo y he podido constatar, muy maltrecha.
Incluso una persona que sufrió una hemorragia craneal (subaracnoidea, para ser exactos), siendo intervenida, está en lista de espera para revisión en neurocirugía desde más de año y medio; tampoco se le ha citado para la exploración necesaria previa a dicha consulta, por lo que es de entender que la cosa va para largo. También me ha tocado vivir una experiencia algo extraña con un familiar, pero ese es otro capítulo.
Como tengo perspectivas de otros ámbitos, puedo señalar que, del mismo modo que conozco casos en Navarra, conozco casos en Madrid donde se sigue un minucioso proceso de seguimiento en enfermedades que ni siquiera han sido sometidas a intervención. Son enfermedades que requieren de ese seguimiento y que lo llevan a cabo sin demora, aunque participen varios especialistas y, si es necesario, mantienen consultas telefónicas para conocer la evolución.
Parece ser que, conseguido algún triunfo por parte de dicha plataforma, que no logro entender o no se ha notado, se ha concluido que todo está bien y que no se requiere el aporte de mayores servicios internos o externos que eliminen la presión asistencial y que los males ciudadanos pueden esperar. Esto me hace pensar que o bien somos borregos conducidos por una manada que nos lleva al abismo o bien no nos importa lo que pase mientras sigamos siendo manada. Al parecer, hace falta que alguien nos llame para despertar, aunque, quizás, esto dependa de quién sea el líder.
Es curioso que burbujeando compruebo que las plataformas por la sanidad pública continúan en ciertas comunidades; en otras, al parecer, han dejado de funcionar, no se protesta, aunque se siga en la misma situación, ¡Vaya por Dios! Va a ser que la sanidad va bien depende del viento que sople en algunos ámbitos.
Marta Elía Beuvain