En recuerdo de Sancho Garcés I, rey de Pamplona
Publicado el 11/09/2025 a las 07:53
La memoria histórica nos dice que hace 1100 años existía el Reino de Pamplona y que este reino lo llevaba el mejor rey: don Sancho Garcés I, de la dinastía de los Jimena (905-925). Su reino era pequeño: poco más de la cuenca de Pamplona, norte del Perdón, monte de Echauri y sierra de Sarbil, orientación norte.
Un día de 905 se asomó en la parte este del Perdón hacia el suroeste y divisó en un montículo unas rocas. Era el monte Deyo, pensó, “allí estaré yo”. Sabemos todos que los moros andaban por esta parte de Navarra como Pedro por su casa y había que enfrentarse a ellos.
Tres años más tarde, en 908, tomó el monte de apenas 900 metros. Eran unas rocas que, para hacer una fortaleza, había que hacerla habitable. Manos a la obra. Por medio de una rampa subían la tierra de relleno que había junto a las rocas, llamada de los llanos, de ahí que lo alto del monte esté sin tierra. También, para mejor defensa, hubo que levantar por todo alrededor entre 5 y 10 metros de pared. Hecho el castillo Deyo, dejó de serlo para llamarse Monjardín.
No olvidemos que Banu Qasi mandaba en tres cuartas partes de Navarra. Había que conquistar su territorio, pues siempre habían ocurrido bastantes escaramuzas. Los moros eran dueños de estas tierras, y por eso 12 años después, en la batalla de Valdejunquera (920), le dieron hasta hartar a nuestro rey y a Ordoño II. Valdejunquera lo situó entre Muez y Salinas de Oro. Fíjense en la distancia hasta Monjardín.
Las bajas en estos enfrentamientos eran enormes, puesto que eran cuerpo a cuerpo. El reino de Pamplona se iba extendiendo. Y, como sabemos, Sancho Abarca, su nieto, ya ensancha su reino hasta cerca de Tauste. Y, como digo, lo sabemos, ya que el pueblo de Sancho Abarca y la ermita de Sancho Abarca se encuentran en el límite de Tauste y Fustiñana.
El final de Sancho Garcés I lo conocemos, pues no murió en lucha con los moros. Se cayó de su caballo y este lo pateó produciéndole la muerte. Murió joven.
