Afganistán, tierra herida
Publicado el 09/09/2025 a las 07:49
Afganistán es un país castigado por la tierra y por el poder. El último terremoto ha dejado más de 2200 muertos y más de 3600 heridos. Enteras aldeas han desaparecido, innumerables viviendas se han reducido a escombros y el polvo lo cubre todo en una tierra que apenas tiene recursos para reconstruirse.
Pero el dolor de los afganos no termina con la catástrofe natural. El gobierno talibán mantiene a la población sometida, y son las mujeres y niñas quienes cargan con el peso más insoportable: se les niega el derecho a estudiar, a trabajar y a desarrollarse como personas libres. La ayuda internacional llega con cuentagotas, frenada por la falta de relaciones del régimen con el exterior. Y aunque en el pasado distintas potencias intentaron dominar este territorio, todas fracasaron, dejando tras de sí un país aún más herido.
Abandonado en gran medida a su suerte, Afganistán padece un mal profundo, donde el integrismo religioso ha convertido la vida en una cadena de restricciones. Sin embargo, también es un país de gente resiliente que sobrevive con dignidad frente a la adversidad. Solo aparece en las noticias cuando lo golpean la destrucción o la muerte. Ojalá, algún día, Afganistán pueda ser noticia por la vida que sus ciudadanos merecen y no por el sufrimiento que padecen.