¿Cuánto vale un ganadero? ¿Cuánto un agricultor?
Publicado el 12/07/2025 a las 09:13
Pues, a tenor de la importancia que nos dan tanto el gobierno de Navarra como el de España y el de Europa, poco. Sin embargo, los precios suben cuando hay escasez, y eso es lo que va a pasar en breve, pero será tarde. Comeréis baratos productos importados de países terceros, pero no tendréis la garantía de que esos alimentos sean de calidad. Y lo más importante, si vienen mal dadas ( que tal y como está el mundo vendrán), conoceréis el hambre. Y hablo en segunda persona, porque nosotros no vamos a tener ese problema.
Y ni los móviles más modernos ni los coches eléctricos ni las ropas bonitas os van a saciar la única necesidad realmente vital: comer. Los culpables no seréis vosotros (el pueblo), pero, como siempre, sí seréis quienes pagaréis las consecuencias.
Escribo estas líneas desde la más absoluta de las desolaciones y con una rabia que apenas puedo contener tras conocer que David, un agricultor aragonés de 27 años, ha terminado con su vida tras ser machacado por su participación en las movilizaciones del 6 de febrero.
No puedo ni me da la gana juzgar su acción, y menos después de haber sido detenido, esposado, conducido en un furgón blindado hasta los calabozos de los juzgados y aconsejado a asumir un delito que no cometimos para evitar un juicio largo y muy caro.
Tras esa odisea, tres denuncias y 8 meses de condena por luchar por el futuro del agro, y tras recordar lo mal que estuve, solo puedo dar las gracias a quienes nos animaron (a mí y al resto de condenados), a quienes aportaron dinero para sufragar los carísimos gastos judiciales y a quienes hoy no me miran como un delincuente, sino como una persona comprometida con su sector.
Aquello, que me cogió con 57 años, quizá no hubiese terminado como terminó si hubiera tenido 27. Hoy me atrevo a maldecir a todos los que quisieron convertir a un sector que agoniza en una banda de delincuentes, siendo ellos, sus parejas, sus familias y sus amiguetes quienes robaban de nuestros impuestos para enriquecerse, arreglar sus viviendas e irse de prostitutas. Y a todos aquellos que, teniendo la responsabilidad de liderarnos, nos dejaron tirados. Por suerte el tiempo (ese que ya no tendrá David) pone a cada uno en su sitio.
¡Hasta el cielo, compañero!
Salvador Moreno Ruiz, agricultor de Sartaguda