Tiempos difíciles
Publicado el 28/06/2025 a las 08:20
Estamos viviendo una época muy agitada a nivel mundial y nacional. Sigue la guerra entre Ucrania y Rusia desde hace tres años y no se ve el final. Tensión en Medio Oriente entre Israel e Irán con la participación de Estados Unidos como mediador. Trump insistía que si llegaba al poder acabaría con la guerra de Ucrania de forma rápida y no solo no lo ha cumplido, sino que participa en otros conflictos. Parece mentira que en estos momentos con la información, nuevas tecnologías y las innumerables reuniones de políticos y mediadores no consigan llegar a acuerdos y acabar las guerras. Los ciudadanos vemos el sufrimiento, la decadencia de la sociedad, la pobreza y lo último que queremos es una guerra más. Estos días está muy presente la frase de Julio Anguita a la muerte de su hijo: “malditas sean las guerras y los canallas que las hacen”.
¿Para qué sirven los políticos? Prometen cambios que no cumplen y nos llevan a la decepción e incertidumbre económica, cuando su objetivo debería ser progresar y mejorar la sociedad logrando un estado de bienestar aceptable en todos los ámbitos. Esto se conseguiría con una buena gestión de recursos que les llegan a través de nuestros impuestos. La corrupción no depende de las ideologías sino de la dignidad y honestidad de las personas. Hay políticos corruptos en todos los partidos y países. Últimamente en España nos escandaliza nuestra clase política con mentiras, sobornos, concesiones millonarias, las múltiples cuentas bancarias de S. Cerdán, hasta prostitución en un gobierno que lleva por bandera el feminismo. Todo esto salpica a muchas Comunidades pero el gobierno de Navarra se lleva un buen trozo del pastel con los cabecillas Koldo y Cerdán, un esperpento que no nos merecemos los navarros. María Chivite se sorprende y se “emociona” al enterarse de la trama de corrupción. ¿No sabía ni sospechaba nada? O está muy ciega, o es muy ingenua o intenta encubrirlo.
Navarra está en plena decadencia con el estado de bienestar bajo mínimos, cerrando empresas, con más desempleo y pobreza. Lo único que aumenta en Navarra es la inmigración, lo decía estos días el presidente de UNICEF, inmigración que ahora viene para quedarse. Sí, tenemos que ser solidarios ante historias tan sobrecogedoras como la del argelino campeón y medallista internacional que duerme en un edificio abandonado, y tantos otros casos de familias enteras que duermen en la calle … ¿Pero tenemos recursos para atenderlos? No, las ayudas no llegan y es imposible acoger a todos. Por otra parte, el gravísimo problema de los centros de menores saturados, creando conflictos en los lugares donde se ubican, pueblos tranquilos que ven alterado su ritmo de vida. ¿Para cuándo esa reunión internacional europea de los países afectados por la inmigración, Marruecos incluido? Este es un fiel y estratégico aliado de Estados Unidos, con una fuerza militar superior a la española, dispone de la llave que abre y cierra las fronteras de la inmigración y seguro que tiene mucho que decir. De momento solo vemos la llegada continua de migrantes que no cesa, y el buenismo de algunas organizaciones y asociaciones que les prometen un futuro irreal y casi siempre muy incierto.
María Jesús Arrondo