Navarra bai, Nafarroa ez
Publicado el 10/03/2025 a las 07:28
No esperaba que el director-gerente de Euskarabidea, organismo al que en términos jocosos rebauticé como Instituto de Colonización del euskera en Navarra, aplaudiera mi “Navarra, bai, Nafarroa, ez”, carta al director publicada el 2 de marzo pasado. Llamé la atención sobre unas manifestaciones del Sr. Arakama pronunciadas en una rueda de prensa para la promoción de la escolarización en euskera en las que había afirmado que en los jóvenes navarros que saben euskera está el porcentaje más alto de quienes tienen estudios superiores y que el conocimiento de lenguas extranjeras es mayor entre la población que sabe euskera que en el resto. Dije que “es posible que estemos ante un bulo”, algo que el ilustre miembro de Geroa Bai, que tiene la fortuna de poder difundir su ideología con dinero público, considera que es una calumnia. Cualquier letrado, sin necesidad de ser jurista de reconocido prestigio, llegará a la conclusión de que no hay en esa frase imputación de conducta delictiva alguna. Para justificar su indignación me recomienda “trastear” (coloquialmente enredar, jugar, travesear, zascandilear), supongo que quiso decir “rastrear”, la página web del Instituto Navarro de Estadística que en 2018 publicó una “Encuesta Social y de Condiciones de Vida”. Eso es lo que he hecho, y después de leerlo con atención, me reafirmo en lo que escribí. Este fue el resultado de mi “investigación”:
Uno. La población de Navarra de más de 16 años era de 537.229 personas. El 14,1% (75.819 personas) hablaba bien o bastante bien vascuence, y el 8% (42.994) decía saber algo más que agur. El 77,9% de la población navarra (418.435 personas) no tenía conocimiento de euskera. Dos. En la zona vascófona, el 60,80% era vascoparlante. En la zona mixta, que incluye Pamplona, el 12%. En la zona no vascófona, el 2,6%. Tres. El 35,9% de los vascoparlantes conoce un idioma extranjero. El 22,8% (131.343 personas) de los que no saben euskera conoce un idioma extranjero. De estas cifras, los profesionales del euskera en el Gobierno foral deducen dos cosas: que los vascoparlantes tienen mayor conocimiento de idiomas extranjeros que los no vascoparlantes y que las personas que saben euskera tienen más estudios superiores que el resto de los mortales y, por tanto, su capacidad para el aprendizaje de idiomas es mayor. Pues bien, lo correcto sería decir que en términos absolutos la gran mayoría de personas con estudios superiores en Navarra no son vascohablantes. Lo demás es literatura. Pero hay algo más. Las encuestas lingüísticas del Gobierno de Navarra no son técnicamente fiables porque no reúnen los requisitos para ello. En la de 2018 falta información sobre la metodología. No se conoce el número de encuestados ni cómo se distribuyeron territorialmente, ni cómo se hicieron las entrevistas (telefónicas o presenciales). Se ignora cómo se formularon las preguntas, por lo que no puede verificarse si se inducía la respuesta. Y además las realiza un organismo del Gobierno de Navarra, equivalente al CIS de Tezanos, que tiene como objetivo justificar la implantación-imposición del euskera en toda la Comunidad.
Y todo esto, lo digo en “Idiomate Terre Navarre”, que durante la Edad Media se convirtió en único idioma oficial de nuestro antiguo Reino. En él se escribió en 1238 Fuero General, nuestra Constitución histórica, el Privilegio de la Unión de los Burgos de Pamplona, en 1423. Y fue la lengua que utilizó el Príncipe de Viana, que pudo convertirse en rey de España, para escribir entre 1450 y 1454 la Crónica de los Reyes de Navarra. Emplazo a Arakama a “rastrear” para ver si encuentra un documento histórico propio del Reino donde se llame Nafarroa. ¿Estará dispuesto a reconocer que fue un invento realizado en los 70 por la Academia de la Lengua Vasca, cuando inventó el euskera batúa para dotar de una lengua nacional a Euskal Herria?