Salud, espera y lucha
Publicado el 05/02/2025 a las 07:23
Pareja joven. Son de Marruecos y tienen a su hijo en la UCI pediátrica. No entienden demasiado lo que está pasando. Perciben que su hijo está en peligro. El Islam es su religión. Quisieran rezar mirando a la Meca, pero no hallan dónde. Creen que Alá- Allah puede salvar a su hijo.
Hombre. Navarro- PTV. Acaba de ver cómo se llevan en camilla a su esposa de 65 años. La enfermera grita : “Que se nos va”. Corren por los pasillos del HUN. Él hace tiempo que es agnóstico. La religión del catecismo del P. Astete no le servía. Pero ahora siente la angustia de quien puede perder lo que más quiere en el mundo. Pasan las horas. Dónde pedir ayuda, un milagro, ¿dónde elevar el corazón? Siente vértigo.
Mujer. 70 años. Creyente en el Dios de la Vida. En la Ruah que impulsa la vida y es el centro de la vida misma y está en el misterio del Ser. Espera durante 5 horas la salida del quirófano de su única hermana. No sale. No sale aún. Quiere recogerse en su interior. Orar en el silencio divino que todo lo envuelve. No encuentra dónde. Los pasillos del HUN están saturados.
En el HUN hay una capilla católica que casi siempre está cerrada. Inaugurada en 1913, responde a los gustos del siglo XIX. Es un neogótico muy barroco y muy malo. Adornada con lámparas bizantinas e imágenes de Olot no invita ni a orar ni a permanecer en ella a un creyente del siglo XXI. Todo esto, en mi humilde opinión. La Navarra del siglo XXI es, afortunadamente, de colores. Multicultural, diversa y muy rica. Acoge a todas y todos. Cristianos, católicos, judíos, musulmanes, animistas, agnósticos y ateos. Digo todo esto porque reclamo en el HUN a quien corresponda un espacio, una sala con luz y decoración adecuada (no costaría mucho) para orar o estar en silencio. Cada persona sabe qué quiere en momentos tan especiales y reales como los que acabo de describir. Sala en la que tenga cabida cada persona con sus creencias o no creencias, pero con su dolor y su espera con esperanza. Sala en la que se respete a todos y se comparta solidariamente el silencio ante la enfermedad y la incertidumbre, dolores humanos y divinos ambos.
Espero que las personas sensibles que puedan hagan algo para conseguir lo que también necesitamos las navarras y navarros de 2025. Es salud, salud imprescindible en estos momentos dolorosos de espera y lucha. Salud física y emocional: hacer silencio.