La ciudad y su urbanismo
Publicado el 03/02/2025 a las 07:29
Los artículos periodísticos de este medio de finales de año, sobre la situación económica y social en Navarra y de cara al futuro, han sido bastante pesimistas o negativos, en general. Y es que algo se está haciendo mal en esta Comunidad. El posible “ocaso” nunca debe ser sinónimo de “apocalipsis”, dice el señor J. Taberna. Igualmente, como dijo E. Zola, “No soy optimista, quiero ser optimista”. Esperemos que sí con lo que urbanísticamente se está haciendo y se va a hacer en esta Iruña-Pamplona. El interminable y costoso carril bici de la Ripa o Cuesta de Beloso, bici sí y paseo ciudadano, también, transporte público y privado… Se harán nuevas plantaciones de árboles en los alcorques de las planchas de hormigón armado, estrechamiento de la calzada de subida y nueva barandilla… Es el nuevo urbanismo, seamos optimistas. Pero quedan importantes obras por desarrollar en nuestra ciudad: Paseo Sarasate, Monumento a los Caídos, San Jorge... La enciclopedia Durvan dice de Pamplona que “es una de las ciudades españolas donde mejor se han conjugado la zona vieja y nueva… Su ensanche urbanístico, modelo, terminado con el magnífico Monumento a los Caídos, convierte a Pamplona en una de las ciudades más bellas de España”. Las ciudades crecen y los tiempos cambian y es preciso ampliarlas y modificarlas, siempre pensando en los ciudadanos - vecinos y de fuera-, en sus necesidades actuales y futuras: movilidad, ocio, espiritualidad... El denominado “city branding”, que dice J. Errea, “Marca Pamplona, sin excusas”. La ciudad es un archivo de la historia. Evitar la pérdida de identidad a la que se han sometido nuestras urbes, La ciudad feliz (Asier Santas 2/11/15, DN).
Por su parte, los Caídos, ese monumento con poca historia ya forma parte de ella y es “Marca Pamplona”, como la Ciudadela, iglesias, palacios, edificios civiles, jardines, etc. “Mejorar nuestra ciudad es una labor de todos” (M. Pérez) y, efectivamente, fijémonos en el ejemplo del pueblo francés con Notre-Dame, le ha devuelto la ilusión de la unidad y la grandeza. Sin embargo en Iruña, el tripartito instigado por asociaciones de memorialistas histórico- excluyentes, acuerda “resignificar” el monumento. “Pero, ¿de verdad estamos todavía con lo de Franco?” (F. Jáuregui 5/1/25 ). Un informe municipal niega la obligatoriedad de derribar Los Caídos y una asociación considera de “talibanes afganos” el derribo de los Caídos (18/12/24 DN). El talibanismo afgano es religioso-fundamentalista-fascista. Ya se hizo urbanicidio en Pamplona con la Alegoría de Navarra en la fachada principal del Palacio (P. Sarasate), obra de Fructuoso Orduna (gran escultor y arquitecto navarro). “Con un toque de piqueta y quitada la laureada, hubiera quedado perfecta”, dijo un político. Urbanicidio reciente es el “enterramiento” de Maristas, obra de Víctor Eusa, otro gran arquitecto. El COAVN, por su parte, no está de acuerdo con la ocultación de la cúpula - “Los arquitectos, muy críticos con el proyecto futuro para Los Caídos” (27/11/24 DN).
Vivimos en compañía del odio y la violencia. El odio es una postura cobarde - “El odio colectivo es objeto de cálculo político y manipulación”-. Pero aquí se trata de Arte, de “De lo bello y lo sublime” que escribió Kant. Tengo ante mi una preciosa foto del Monumento (21/11/24 DN): si queremos “resignificar”, es decir, que una cosa no represente lo que representa, doy mi opinión. El Monumento, dos esbeltos obeliscos a los lados -en memoria del otro bando- , estanque lleno con los surtidores y veo, con imaginación, un pequeño Tal-Mahal. Y cambiando nombres, señor Asiron, llamarlo Monumento a la Concordia en la Plaza de la paz.