Atención Primaria Rural, ni accesibilidad ni longitudinalidad
Publicado el 02/02/2025 a las 08:28
En los centros de salud rurales antes de las ocho de la mañana hay gente haciendo fila para coger cita, pero ni siquiera haciendo fila y madrugando se garantizan una cita presencial con el médico de Primaria. Las nuevas centralitas no han mejorado la accesibilidad.
Tenemos varias causas de la deficiente accesibilidad, el principal problema es la falta de profesionales médicos, con miles de personas en Navarra sin médico de Primaria referente, puesto que esas plazas están sin ocupar. Esto hace que el número de citas disponibles sea escasa. La agenda de medicina tiene unas citas que se desbloquean cada día a las 8 de la mañana, no se pueden asignar hasta ese momento, se denominan “citas día”. Este número de citas es muy limitado. Si hay menos médicos, las escasas “citas día” se ocupan en los primeros minutos de la mañana, y todo el que llega después no tiene cita. Hay que explicar que en las áreas administrativas rurales se atiende simultáneamente a las personas presentes en el centro, pero también las llamadas por teléfono, de tal manera que se atiende de manera alterna una presencial y otra por teléfono y así sucesivamente, con lo que madrugar y hacer fila es una forma de conseguir una oportunidad de obtener cita, pero no te lo garantiza. Como tampoco te garantiza cita la famosa “centralita”, porque si no te cogen el teléfono a primera hora, que es lo habitual, cuando te devuelven la llamada ya no quedan citas que asignar. Por lo tanto, las centralitas no sirven para resolver el problema de fondo que es la falta de médicos y, por consecuencia, la falta de citas. Todo esto genera frustración en la población y largas colas a primera hora. Si Atención Primaria pierde la accesibilidad y además pierde la longitudinalidad en el tiempo, está perdiendo dos de sus valores más importantes. Llevamos años con los mismo problemas, por lo que es desesperante la ausencia de toma de decisiones por parte de la gerencia de Atención Primaria y de las respectivas subdirecciones. Pensar que con las centralitas ya estaba todo resuelto ha sido un gran error. A día de hoy, la agenda médica no da respuesta a la atención que demanda la población, haciendo lo mismo y mirando para otro lado no se consiguen mejores resultados. Toda esta presión asistencial repercute a las áreas administrativas y a los profesionales médicos, sobre todo en el medio rural, donde el médico está en muchas poblaciones solo o con otro compañero, la sobrecarga los desborda y esto hace que se marchen de la medicina rural. Persisten los mismos problemas desde hace 10 años, cuando se implantaron las micro-guardias, momento en el que empezó la debacle de la Atención Primaria Rural en Navarra. Tenemos una Primaria Rural sujeta con pinzas, sin accesibilidad y, lo peor de todo, sin soluciones a la vista. Es alarmante la parálisis de la Gerencia y de las subdirecciones de Primaria, el problema no es que falten médicos rurales, es que además no hay relevo, no se cubren las plazas de formación MIR en el medio rural. Tenemos un presente negro y un futuro abocado al cierre de centros rurales en Navarra.