La mejor forma de definir nuestro colegio
Publicado el 20/01/2025 a las 07:54
Tengo un hija con necesidades especiales escolarizada con su hermana en el Colegio Irabia-Izaga. Todos sabemos que el curso lo finalizamos, llamémoslo, con algo de “disconformidad, o sorpresa, o incertidumbre” por todo lo que ya se conoce de pasar a ser un colegio mixto nosotros, otro colegio, la creación de un privado diferenciado... y las “pequeñas correspondientes dispares opiniones”. Todas muy entendibles, por supuesto. Pues hoy, en una tontería del día a día, me he dado cuenta de que nuestro colegio sigue siendo diferenciado, ¿en qué? En la atención, en la personalización. He llamado al colegio (de 1.900 alumnos) para dejar un recado y ha contestado una de las tres o cuatro personas que suelen atenderlo y ha sido tan fácil como decir: ¿Eres Pepita, verdad? Si, oye soy la madre de Marta y María sin dar apellidos (nombres ficticios), ¿me puedes pasar con Pepita II? Y la contestación ha sido: por supuesto María (esa soy yo) te la busco, ¿cómo estáis? (Ojo es mi segunda llamada del año, no piensen que es porque llamo todos los días).
Esa familiaridad y cercanía a veces la damos por hecha y obligatoria, pero no lo es. Y se agradece que te conozcan, te pregunten... Bueno pues me ha dado que pensar. Y he ido repasando lo que llevamos de curso y resulta que ha habido infinitos detalles como estos: fiesta de Navidad en la inmensidad del Baluarte y tu hija en silla de ruedas feliz porque tiene la tranquilidad de que Fulanita le avisará cuando le toque ir a hacer las peculiaridades que necesita, el orientador te manda una foto de tu hija en un escenario con más de 600 alumnos ¡mixtos! sonriendo como si no hubiera un mañana y te espera junto a ella a la salida, por otra puerta (qué pinta el orientador a esas horas de la noche aún por allí) porque hay menos escaleras... O de que le pides a la tutora de la mayor y se cambia una clase para unir ambas tutorias seguidas y que no te perjudique en el trabajo tantas salidas por la peque...
Y caes en que a principio de curso el director habló de la seña del colegio trasladada por el fundador del Opus Dei cuando se hizo el colegio: “que crezcais juntos”, y que el festival del Baluarte y su correspondiente villancico iba sobre Crecer junto a Jesús, de 1, 2, 3, 4, 5, 6 décadas creciendo a la vez...
Y también caes en que al inicio del curso presentaron un plan para este curso trabajadísimo para que la transicion fuera lo más sencilla posible, y ves a los profesores subir a presenterse y ves además que en un cuadro que proyectan hay una nueva figura como Responsable de Atención Personalizada e investigas un poco y ves que se ha sacado un máster exclusivo para eso y ha visitado colegios de otras ciudades formándose para liderar algo tan importante... y además le escribes un mail y responde con soluciones prácticas y lógicas. Y miras las caras de tus hijas salir del colegio sonriendo y dices, ¡pues qué suerte que seamos mixtos y diferenciados! ¿Todo es bueno? No ¿Mejoras? Sin duda muchas por delante, como en todo, pero trabajo, cariño y personalización no están faltando y eso al menos para nuestra familia, es lo más importante. Así que gracias, ¡y adelante colegio, sigamos creciendo juntos y personalizando!
María Fernández Zurita