Salud mental pública
Publicado el 14/12/2024 a las 08:25
Cada vez somos más las personas que vemos cómo nuestra salud mental pende de un hilo, desde ansiedad continúa a trastornos más graves, los casos han ido en aumento tras los efectos psicológicos de la pandemia y agravados por una crisis económica sin final, con el aumento indiscriminado del alquiler, la comida y en general de la vida. El mensaje que se repite en el imaginario colectivo es que no somos dueños de nuestras vidas y para poder tener opciones dentro del caos de la sociedad actual tenemos que esforzarnos más y más, un ritmo acelerado y un continuo sobreesfuerzo que pasan factura y desgastan a personas de todas las edades, lo que ha demostrado el aumento de la tasa de suicidios en adolescentes. Una combinación ganadora para ser carne de terapia, porque estar medianamente bien se ha convertido en un lujo ya que no podemos permitirnos depender de la seguridad social, cuyos profesionales casi nunca están disponibles o te atienden una vez cada muchos meses, mientras que en lo privado los precios no son asequibles para todos los bolsillos. La salud mental debería ser un derecho recogido dentro de la sanidad pública.