La imagen del país se degrada
Publicado el 16/10/2024 a las 07:16
Dicen que la cara es el espejo del alma pues como símil reflejo, podemos pensar la imagen que, con este gobierno, se está exportando de España como sociedad en el resto del mundo. Las políticas instauradas en una benditocracia que en ocho años han desgastado los valores, no solo éticos y profesionales si no los que son más importantes, los sociales, están recibiendo el fruto de un libertinaje que va contra la esencia de este país. Un país basado en el trabajo, en el entusiasmo por emprender y defensor hasta ahora de aquello que sirvió y nos trajo hasta aquí. Nunca, un gobierno en España había tenido tantos frentes abiertos y tan significativos para las políticas de exteriores. Primero Bolivia, luego Venezuela, después México y, por último, Argentina. Estos pueblos hermanos donde España puso el legado de la sangre, se vuelven contra la esperanza de seguir prosperando juntos. Es cuando menos una situación muy grave, cargada de connotaciones personales e incapacitaciones políticas que han ofrecido un mensaje erróneo de lo que es España. Es difícil de explicar, pero socialmente cuando un país proyecta libertinaje en algún sector de la sociedad también exporta debilidad. Una debilidad creciente debido a las diferentes situaciones que aborda el gobierno actual en nuestro país. La fuerza de la democracia no se basa en reprimir el sentido común o crear nuevas leyes o decretos que impiden las voces discrepantes, esto solo acrecienta la debilidad vista desde fuera. El país necesita recuperar su imagen y, sobre todo, sus políticas exteriores muy importantes para España, siempre con los países de nuestra misma lengua, donde el intercambio de cupos y riqueza es motor de futuro. El gobierno de España, en boca de casi todos los cónsules en embajadas, se arriesga de manera intrépida en posicionamientos sobre conflictos graves internacionales fuera de su conocimiento y que todavía manchan, más si cabe, la imagen de este gran país. Solo cabe esperar que nuestra cara se lave pronto y los demás puedan ver su alma, aquella que proyecta y desarrolla el gran pueblo español.