Jesús de Nazaret está en la calle
Publicado el 15/10/2024 a las 07:14
Si bien los cristianos hemos perdido la calle, estamos seguros y sabemos que Jesús de Nazaret está presente en la calle, en los más vulnerables y marginados, como los niños de la calle, los que duermen sin techo, los enfermos y los olvidados. Resuena con una de las enseñanzas centrales de Jesús en los Evangelios, su profunda compasión y amor por los más desfavorecidos: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis”. Esta frase refuerza la creencia de que Jesús está presente en las personas que sufren, en aquellos que necesitan ayuda y amor y que, al ayudarlos, estamos actuando en el espíritu de Jesús, que se encuentra en el dolor y la esperanza de quienes están más al margen de la sociedad.
Nuestros jóvenes reciben mucha información y estímulos para que sean buenos consumidores, motivándoles para que busquen el éxito y la fortuna, imitando a los ídolos que la publicidad crea, pero al no ser posible para todos, viene la insatisfacción, la tristeza, la violencia y el sentido del fracaso. Educar a los jóvenes en las enseñanzas de Jesús con amor, y no mediante el miedo, castigos o penitencias, es fundamental para formar seres humanos integrales, compasivos y comprometidos con los valores auténticos del Evangelio. El mensaje de Jesús es, ante todo, un mensaje de amor incondicional, misericordia y libertad, que invita a las personas a descubrir su verdadera dignidad como hijos de Dios.
Es cierto que la transformación del corazón es clave para este cambio profundo. No es fácil en un mundo que a menudo pone el éxito material por encima de todo, pero la fe y la esperanza pueden ser la fuerza motora para resistir esos ídolos y construir un mundo mejor.