Mañana nos arrepentiremos
Publicado el 21/09/2024 a las 08:47
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes las medidas contra la desinformación y las noticias falsas (fake news), medidas que el presidente del gobierno ha impulsado tras la investigación judicial a su esposa. Según Sánchez es necesario hacer frente a lo que denomina “máquina del fango”. Es un plan que, según manifestó, “emana de la Constitución y defiende los derechos de los ciudadanos a una información veraz”. El problema es saber qué entiende él por “información veraz” ya que todos conocemos la afición que tiene, de vez en cuando, de hacer lo contrario a lo que dice. Como para fiarse de su concepto de veracidad. Hasta la fecha, si un medio de comunicación utiliza una información no veraz de forma dolosa y causa un daño económico o reputacional a alguien tenemos el Código Penal para restaurar el daño, es decir un sistema de garantías por vía judicial. Parece ser que no le es suficiente y quiere tener el tema más atado. Opino que, en el fondo, lo que tiene es miedo a que se ejerza la libertad de expresión y para controlarla necesita de un instrumento legal. Seguramente, sobre el papel, aprobarán medidas genéricas cuya formulación incluso, en algunos puntos, será atractiva, lo que habrá que ver es cómo las aplican. La gravedad del asunto radica en que teniendo, como tiene Sánchez, al poder ejecutivo y al legislativo controlados, aunque últimamente los socios le dan calabazas, y al poder judicial medio controlado a través de la Fiscalía General del Estado, el Tribunal Constitucional y ahora, también, el Consejo General del Poder Judicial, si además se hace con el control de los medios de comunicación todo el poder estará en sus manos y eso no es núnca bueno para un sistema democrático. Creo que es muy raro que hace unos meses amagara con presentar la dimisión, se retirara cinco días a reflexionar tras declararse judicialmente investigada a su mujer y propusiera la elaboración de un plan para controlar la veracidad de lo que digan los demás y ya esté aprobado. Esto no se improvisa. Pienso, como dijo Rivera en su día, que Sánchez tiene un plan. Saber realmente qué pretende con todo esto es fundamental y ponerle límites necesario, de lo contrario mañana nos arrepentiremos. Basta ver lo que pasa en Venezuela.