Otra lección de José Miguel de Azaola Urigüen
Publicado el 06/08/2024 a las 08:49
Había leído yo su admirable trilogía ‘Vasconia y su destino’, obra singular no superada, y desconocía el resto de su inmensa obra, la de uno de los mayores intelectuales vasco-españoles y europeístas de primera línea (Bilbao, 1917 - Alcalá de Henares, 2007), que llegó a ser funcionario principal de la UNESCO, al que le encargó el COI, años más tarde, la traducción al español de la “Carta Olímpica”. Le visité en Pamplona en algunas de sus escapadas desde Friburgo (Suiza), donde residía esos años, y en su refugio de Leoz, donde, desde 1971, solía pasar los veranos.Le interesó muchísimo todo lo relacionado con el Amejoramiento, y aún conservo una de sus cartas pidiéndome las Bases aprobadas en el Parlamento Foral a mediados de 1980. Pero conservo otra, del 15 de junio de 1981, que, por su enjundia magisterial, todavía tan actual, no puedo menos de transcribir entera:
“Querido amigo: Perdona que me meta donde nadie me ha llamado; pero antes de hacer la crítica en público, prefiero esta vez hacerla en privado, por ver si la cosa tiene remedio. He leído que en el anteproyecto de ley de “amejoramiento”, figura una frase, según la cual Navarra está “indisolublemente unida a la nación española”. No soy nada partidario de este tipo de declaraciones; pero, bueno, si os empeñáis (o si hay quien se empeña), habrá que pasar por el aro.
Pero, si por muy indisolublemente que sea, cuando alguien o algo está “unido a”, es que no forma parte de aquello a lo que esta unido. El marido está indisolublemente unido a su mujer (según la norma del matrimonio canónico, claro) y la distinción es clarísima entre ambos individuos. Un país está unido a otro por un tratado. Y aunque sea un tratado perpetuo, no hay confusión entre los dos ni -mucho menos- incorporación de uno a otro.
Navarra no es que esté “unida a” la nación española (yo prefiero decir “España” y dejar los terminachos ambiguos para quien guste de ellos), es que forma parte de ella, lo cual es muy distinto. Habría, pues, que decir -por ejemplo- que “forma parte inseparable” de ella. Y, más adelante, cuando se habla de los pueblos de España, sí que puede decirse que “Navarra está (o se siente) “indisolublemente unida a” ellos. Y solidaria, y todo lo demás.
Por si sirve para algo. Pues “unirse a” no es “formar parte de“, y hora es de no improvisar prosa política altisonante para decir lo contrario de lo que quería decirse. Navarra se unió a Castilla al incorporarse a su Corona (y no a gusto, sino porque no le cupo otro remedio); pero forma, desde siempre, parte de eso que llamamos España, a la que nunca tuvo que unirse, y de la que nunca se separó. Un fuerte abrazo. José Miguel de Azaola”.
El definitivo artículo 1 del Amejoramiento del Fuero quedó así redactado: “Navarra constituye una Comunidad Foral, con régimen, autonomía e instituciones propias, indivisible, integrada en la Nación española y solidaria con todos sus pueblos”.