La moralidad de los fueros y otras historias
Publicado el 01/08/2024 a las 08:05
Siempre me ha parecido inconsistente la excusa histórica para la concesión de prerrogativas especiales a los territorios forales, cuando gobernaba la derecha los navarros se beneficiaban de un mayor atractivo a las rentas altas lo que atraía el capital y por ende la riqueza al atraer también inversiones a nuestra comunidad autónoma.
Históricamente Navarra empezó a ser una potencia industrial con la llegada de los planes de desarrollo auspiciados por el entorno de la familia Huarte y apoyados por el gobierno central franquista, el cambio de una economía agrícola y ganadera a un desarrollo social y económico puntero en España no justifica la pervivencia de los fueros, residuos de antiguas tradiciones.
En cuanto al País Vasco, la justificación es aún más peregrina la excusa histórica tampoco parece creíble cuando la reposición de los fueros viene dada por un PNV con poder de convocatoria en tiempos de plomo, que negocia con el estado central fueros para cambiar su actitud inicialmente abertzale, pero que llegó a apoyar sin reparos al gobierno central fuera del color que fuese. Sería interesante saber cual fuera su postura si no se hubiera concedido la autonomía fiscal en sus territorios.
Por eso la postura de Cataluña es lógica y no se entiende que nuestros políticos se echen las manos a la cabeza salvo por una razón , el PIB de Cataluña es diez veces mayor que el de Navarra por lo que la distorsión fiscal en España puede verse gravemente afectada si a la hora de negociar el futuro pacto tributario se enrocan los responsables catalanes a fin de provocar una ruptura total con el Estado.
La situación actual viene de un difícil encaje de autonomías fiscales con índices de solidaridad opacos en un país que siendo centralista aparenta no serlo.
Solo un cambio radical en la imposición directa e indirecta en España puede solucionar este lío en que nos metieron los políticos, a pesar de los avisos de los técnicos económicos y tributarios ya que no hay razones morales para impedir que Cataluña tenga su propia hacienda y que recaude todos los impuestos.
Nadie quiere poner el cascabel al gato pero en algún momento habrá que pensar en convertir nuestro estado en un estado federal y dejar las cosas claras legal y moralmente.
Supongo que un navarro que haga estas afirmaciones será vilipendiado por todos lados, pero como decía el poeta “cuando amarga es la verdad quiero echarla de la boca”.