El Chupinazo en jota
Publicado el 01/07/2024 a las 07:31
“Al mediodía del día 6 de julio la fiesta estalló. No hay otra manera de expresarlo” (E. Hemingway). Leo en el libro de J.J. Arazuri Historia de los sanfermines: “No siempre el comienzo de nuestras fiestas fue tan explosivo como lo describe el premio nobel. Durante siglos se iniciaban los sanfermines con gran modosidad. Las fiestas -publica el doctor Arazuri- se iniciaban a partir del año 1901 con el lanzamiento de cohetes desde la Plaza del Castillo. El día 6 de julio del año 1939 se “gestó” el cohete. Se presentaron en la Plaza del Castillo dos castizos pamploneses, Joaquín Ilundáin y José María Pérez -Salazar, siendo el señor Ilundáin el que disparó el primer cohete. En el año 1940, fue el primer teniente de alcalde Joaquín Ilundáin quien repitió el lanzamiento en la Plaza del Castillo. Un año después, en 1941, Ilundáin, propuso al señor alcalde D. José Garrán Mosso se lanzase el chupinazo desde la casa consistorial. La corporación municipal aceptó y el señor Ilundáin, después de un viva a San Fermín y otro a Pamplona, disparó el primer chupinazo oficial. Así nació el cohete” (J. J. Arazuri). El compositor Manuel Turrillas en su canción Clarín de fiestas, reflejó el momento: “Ha llegado el 6 de julio/ las doce van a sonar; al estallar el cohete, las fiestas van a empezar”. Su señoría da un viva / desde el balcón principal; a San Fermín y a Pamplona, ya está Navarra ideal”. El mismo Turrillas compuso algunos de los himnos de las peñas pamplonesas, por ejemplo el de la peña Oberena: “Pamplona 6 de julio/ bullicio y alegría; ya están los pamplonicas, ansiosos de gozar, con faja y pañuelico, la bota del clarete, con el primer cohete, la juerga va empezar” (Grabación de Los Iruñako). No olvido la entrañable jota compuesta en su día por el apreciado compositor de Añorbe, José Luis Lizarraga: “A las doce el seis de julio/ un grito suena en Pamplona, es un viva San Fermín, que al que es navarro emociona”. Este año 2024, el grupo de danzas Duguna dará inicio a las fiestas de San Fermín, con el disparo del chupinazo. A ellos y ellas, que tan sabiamente trabajan la música y movimiento de la danza dedico la jota del jesuita P. Ordóñez: “Saltando bailas la jota/ decir jota es decir salto; tu alpargata está ya rota, pero el corazón en alto”. La interpretaban Adelaida Aróstegui, de Mendigorría y Conchita Martínez.
Destaco otra jota de mi maestro P. Valeriano Ordóñez S.J.: “Al disparo del cohete / y a los sones del clarín; Pamplona abre sus fiestas; con vivas a San Fermín” y “Pañuelo , pañuelo rojo/ rojo pañuelo de honor, bandera de la alegría, en nuestra fiesta mayor”. Me despido evocando un sentimiento. Siento profunda ternura cuando observo a niños, jóvenes, mayores y familias completas, luciendo el pañuelico rojo. Como me sucede el día 7 de julio. En la calle Taconera observé mis primeras procesiones sanfermineras. Desde la calle Curia, veíamos a la corporación municipal ascender en busca del cabildo catedralicio y al regreso en escuchar y ver el momentico en el atrio de la catedral. De esta manera, la procesión completa la disfrutábamos en la calle Taconera. Los árboles frondosos ofrecían su buena sombra como una caricia.
Allí, de niña, junto a mi hermana Ana Mari, escuchábamos de boca de nuestros padres, quiénes eran las personas que procesionaban aquella mañana de julio. Recuerdo al señor alcalde, a D. Baldomero Barón, a D. Cesáreo Donézar. De esta manera, llegado el momento, nuestra madre Corpus, como lo hiciera su padre Mariano Echalecu con sus hijos, en el mismo lugar, nos avisaba: “Ya está aquí la imagen, ya llega San Fermín”. Por ello deseo a Diario de Navarra y sus lectores, de todo corazón, muy felices fiestas.