Ser circular...sin pasarse
Publicado el 04/05/2024 a las 08:20
Al pasar la barrera de los 45 años empecé a cuidarme un poco más de lo que hacía antes. No grandes cosas: cenar menos, descansar más y salir al menos cada quince días al monte. Eso hizo que pronto algunas de mis ropas me fueran quedando demasiado grandes. Se acumulaban en el ropero sin uso alguno, pero en buen estado. Nuestro hijo mayor terminó la carrera y se fue a ganarse la vida lejos de aquí. Dejó una habitación completa llena de cosas: flexos, una bici, libros, algunos aparatos electrónicos…
Como la tecnología nos da algo de calambre, le pedimos a una de nuestras hijas, más ducha en lo cibernético, que en esas aplicaciones de segunda mano, intentara sacarse - para ella- unas perrillas con la venta de mis ropas grandes y de lo que había en el cuarto de su hermano. Ser circular para cuidar el planeta está muy de moda. Las instituciones públicas se gastan nuestros dineros en hacer vídeos de esos de una mano con un rotulador que pinta todo el proceso, y sus bondades, en una pizarra blanca. Pero en pocos meses nos dimos cuenta que hay que ser circular, pero sin pasarse. Si vendes más de 30 cosas (o más de 2000 euros), se lo tienes que contar a Hacienda y pasar por caja. Recicla y paga. Supongo que algún día nos vendrá el retrogusto de estar haciendo algo por salvar el planeta.