No puede ser
Publicado el 27/03/2024 a las 07:37
La muerte de un hombre en un piso tutelado descubierto tres semanas después no puede ser. Tres semanas que nadie sabe nada, nadie pregunta nada, nadie ve nada. No puede ser. Descubierto por el mal olor y los gusanos. No puede ser. Una vecina cuenta lo que pasa, se cierra la puerta y son los bomberos los que le tienen que abrir la puerta. Nadie tiene llave. No puede ser. La policía llama a servicios de limpieza, pero es fiesta y hay que esperar al lunes, ellos mismos tienen que adecentar el pasillo exterior. No puede ser.
Preguntado el concejal de turno, la excusa de semejante situación es que el hombre no tenía contratados determinados servicios. No puede ser. Esto es demasiado. No puede ser. ¿O sí? No es una noticia falsa, ni una inocentada, ni una mala escena de película barata. Ha sido, en pleno siglo 21 y en una ciudad desarrollada de lo que decían el primer mundo. Una noticia tan increíble que resulta triste y dolorosamente cierta e indignante. No se puede llegar a entender que siendo piso tutelado del Ayuntamiento nadie se haya presentado o llamado en tres semanas, nadie ha preguntado por él. La muerte es natural y lo único seguro que tenemos los vivos. Todos aspiramos a vivir dignamente y deberíamos poder morir dignamente. No así. ¿Quién va a asumir la responsabilidad de semejante disparate y cadena de errores?
No se la puede echar al difunto y quedarnos tan tranquilos. Las residencias de tercera edad están sometidas a diferentes leyes, protocolos, directrices e inspecciones de Bienestar Social. Se supone que los pisos tutelados también. ¿O no? Algo tiene que cambiar. Esto no puede pasar.
Alfonso Lorda Iñarra, médico.